COSTOS Y BENEFICIOS
Apple e Intel (Estados Unidos): acuerdo para fabricar chips tras advertencia sobre precios.
Tim Cook expresó que el encarecimiento de componentes vinculados a la inteligencia artificial está presionando los costos de producción, mientras que el Presidente Donald Trump informó que Intel comenzará a fabricar procesadores para la empresa de la manzana en territorio estadounidense.
Apple advirtió que los precios de algunos de sus productos podrían aumentar como consecuencia del fuerte incremento en los costos de componentes tecnológicos impulsados por el auge de la inteligencia artificial.
La señal fue transmitida por el Director Ejecutivo de la compañía, Tim Cook, quien reconoció en una entrevista con The Wall Street Journal que el encarecimiento de memorias y sistemas de almacenamiento está generando una presión creciente sobre los costos de fabricación.
"Hemos hecho todo lo posible para proteger a nuestros clientes de estos aumentos, pero la situación se ha vuelto insostenible", afirmó el ejecutivo.
Acuerdo entre Intel y Apple
En paralelo, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Intel alcanzó un acuerdo con Apple para comenzar a producir chips de computadora dentro de su país.
"Necesitamos diseñar y fabricar nuestros chips aquí mismo en Estados Unidos", sostuvo.
La noticia tuvo una rápida repercusión en los mercados financieros: las acciones de Intel subieron más de un 9% en las operaciones previas a la apertura bursátil.
Tras el anuncio, la compañía optó por no realizar comentarios públicos.
Menor dependencia de Taiwán.
La medida permitirá a Apple diversificar su estructura de producción, actualmente muy vinculada a Taiwán para la fabricación de los procesadores utilizados en iPhone, iPad y computadoras Mac.
El acuerdo representa además un paso relevante en la búsqueda de una cadena de suministro más cercana y menos expuesta a eventuales tensiones geopolíticas o interrupciones internacionales.
Una apuesta estratégica para Estados Unidos.
La asociación entre Intel y Apple se suma a otras acciones impulsadas por la administración Trump para fortalecer la fabricación de semiconductores dentro del país.
En agosto pasado, el gobierno estadounidense destinó aproximadamente USD 8.900 millones para respaldar a Intel y adquirió cerca del 10% de participación accionaria en la compañía, con el objetivo de acelerar la expansión de sus centros de investigación y producción.
La iniciativa forma parte de una política más amplia orientada a consolidar el liderazgo estadounidense en la industria mundial de chips avanzados, garantizar el acceso a una cadena de suministro nacional de semiconductores estratégicos y reforzar la seguridad tecnológica del país durante el segundo mandato del Mandatario republicano.
Imagen: Cadena del Mar