Fuera de lugar

Tensión al aire (Juan Ramón Carrasco): ''Se ve que esta muchacha, está mal atendida''.

El exfutbolista lanzó una expresión sexista cuando la comunicadora intentaba encauzar el debate hacia el análisis deportivo. Ella respondió en el momento, Fantino enfrentó a Juan Ramón Carrasco por agraviar a Sofía Romano, el invitado abandonó el estudio y posteriormente difundió una disculpa pública.

El intercambio futbolero perdió el eje en cuestión de segundos.

Una intervención dirigida contra una integrante del panel quebró el clima del programa y convirtió la discusión sobre la final del Mundial en un fuerte cruce por los límites del respeto dentro de un espacio periodístico.

El episodio ocurrió durante Llenos de Mística, ciclo emitido por el canal de YouTube del Observador.

Sofía Romano pidió dejar de lado las bromas y retomar el análisis táctico del partido entre Argentina y España, cuando Juan Ramón Carrasco respondió que la periodista estaba “mal atendida”.

Romano reaccionó de inmediato, calificó la expresión como ordinaria y exigió que el entrenador la tratara con respeto.

Le recordó, además, que poco antes se había presentado como una persona respetuosa y señaló que su conducta contradecía esas palabras.

Lejos de bajar el tono, Carrasco preguntó si la comunicadora buscaba generar un título periodístico.

Esa respuesta profundizó la tensión y provocó la intervención de Alejandro Fantino, quien participaba de la transmisión mediante una videollamada.

El conductor respaldó a su compañera, cuestionó con dureza lo ocurrido y manifestó que no continuaría compartiendo el aire con el invitado.

Carrasco anunció entonces que se retiraba, ensayó una primera disculpa y abandonó el estudio, mientras Romano le pidió que revisara la grabación para dimensionar el alcance de sus palabras.

Tras la emisión, El Observador publicó un comunicado en el que repudió el comentario, expresó su apoyo a Sofía Romano y destacó la reacción profesional del equipo.

El medio de comunicación, también reafirmó que ninguna persona que ejerza el periodismo debe ser objeto de destrato, intimidaciones o expresiones destinadas a desacreditar su trabajo.

Horas después, Carrasco envió un video en el que reconoció que había utilizado una frase completamente fuera de lugar.

Dijo sentir vergüenza, pidió disculpas a Romano y a los demás integrantes del ciclo, y admitió que se trató de una expresión propia de otra época que debía trabajar para no repetir.