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Senador Rodrigo Blás (Antía-Abella): “Si se van a divorciar, no se dañen”.
El líder de Unión y Cambio analizó en La Mañana en Cadena las diferencias que comienzan a perfilarse dentro de Todos por Maldonado y advirtió sobre las consecuencias de una eventual separación. Reclamó preservar la unidad del Partido Nacional y aseguró que su agrupación continuará desempeñando un papel de equilibrio en el escenario departamental.
El Senador Rodrigo Blás se refirió hoy jueves 5 de noviembre, en diálogo con La Mañana en Cadena, al escenario político que atraviesa Todos por Maldonado, sector del Partido Nacional encabezado por el ex Intendente Ing. Enrique Antía y al que pertenece el actual Jefe Comunal, Miguel Abella.
Ante las versiones de un posible distanciamiento entre ambos dirigentes y las diferentes aspiraciones que comienzan a surgir, pidió actuar con madurez para evitar consecuencias sobre el gobierno y la estructura partidaria.
La consulta surgió a partir de las declaraciones del Diputado Dr. Diego Echeverría, quien manifestó su disposición a respaldar una eventual reelección de Abella, y de los movimientos políticos vinculados al futuro electoral de Antía.
Blás aclaró que esas discusiones corresponden a una agrupación diferente de la suya y consideró que el proceso responde a un reacomodamiento natural de las aspiraciones personales.
“Es la interna de un sector del Partido Nacional, no la interna de todo el partido. Nuestra fuerza política es bastante más que todos nosotros”, puntualizó.
Sin embargo, al analizar la posibilidad de que dos dirigentes del mismo espacio terminen recorriendo caminos separados, recurrió a una comparación que marcó buena parte de la entrevista.
“Si se van a divorciar, no se dañen y no dañen a los demás. Cuiden el patrimonio, porque es el gobierno y es el partido, y está por encima de todo eso”, afirmó.
LA UNIDAD POR ENCIMA DE LAS DIFERENCIAS
El Legislador Nacional sostuvo que las separaciones políticas pueden resultar dolorosas, especialmente cuando existen años de trabajo compartido, pero insistió en que deben procesarse sin comprometer los objetivos colectivos.
“Toda división genera dolor. Cuando alguien agarra para un lado, deja de agarrar para el otro. Hay cuestiones de lealtad y deslealtad, pero hay que manejarlas con la madurez que corresponde”, reflexionó.
Para Blás, el desafío consiste en preservar los vínculos construidos y evitar que una eventual competencia interna termine perjudicando al nacionalismo en Maldonado.
“No se puede olvidar nunca la lealtad, la fraternidad y el camino compartido. Para adelante se verá cada uno por su lado, pero lo que vivimos juntos tiene que permitirnos transitar esas diferencias sin poner en riesgo el patrimonio común”, expresó.
Y sintetizó su recomendación con otra frase directa: “Que se divorcien como quieran, pero en paz”.
UNIÓN Y CAMBIO COMO FACTOR DE EQUILIBRIO
Durante la conversación, el Senador también reivindicó la influencia de su agrupación en la estabilidad política del Partido Nacional, especialmente desde la recuperación del Gobierno Departamental en 2015.
“Unión y Cambio ha sido el equilibrio del partido, generadores de este entendimiento desde que impulsamos retomar el Gobierno Departamental después de la administración del Frente Amplio”, aseguró.
Según su análisis, la representación electoral de su sector le permite desempeñar un papel determinante frente a las posiciones que puedan adoptar las diferentes corrientes nacionalistas.
“El que se incline demasiado para un costado o para el otro sabe que la posición de Unión y Cambio lo deja en mayoría o en minoría”, advirtió.
Blás sostuvo que seguirá observando atentamente la evolución de las diferencias dentro de Todos por Maldonado, aunque evitó intervenir directamente en las decisiones de sus dirigentes.