Polémica

Rodrigo Blás (PN): “Otra vez, Oddone en su laberinto”.

El Legislador Nacional, valoró que el Ejecutivo mantenga a las administradoras al frente de las cuentas individuales, pero advirtió que la sucesión de anuncios y rectificaciones perjudica la previsibilidad económica.

El Senador Rodrigo Blás, líder del sector Unión y Cambio del Partido Nacional, cuestionó hoy miércoles 22 de julio la conducción del Ministro de Economía y Finanzas, Ec. Gabriel Oddone, luego de que el Gobierno descartara centralizar en un organismo público la gestión de las cuentas de ahorro previsional.

Aunque recibió favorablemente la corrección, sostuvo que el episodio volvió a generar incertidumbre sobre los fondos de los trabajadores y la estabilidad de las reglas de juego.

“Bienvenida la decisión de dar marcha atrás. Pero otra vez: Oddone en su laberinto”, afirmó el dirigente nacionalista.

La rectificación alcanza uno de los puntos que había surgido del Diálogo Social: la posibilidad de separar la administración comercial de las cuentas individuales de las AFAP y concentrarla en una entidad estatal. Esa alternativa quedó fuera de las líneas de acción definidas finalmente por el Poder Ejecutivo, por lo que las administradoras conservarán esa función. 

Blás consideró que la propuesta inicial abrió dudas innecesarias entre afiliados, empresas e inversores. A su entender, los cambios anunciados sobre un componente sensible del sistema jubilatorio afectaron la confianza antes de que el Gobierno terminara de definir el camino que pretendía seguir.

“Anuncia cambios en el régimen de las AFAP que generan incertidumbre sobre los ahorros de los trabajadores. Ese anuncio deteriora la confianza, afecta las expectativas de inversión y proyecta dudas sobre la estabilidad de las reglas de juego”, sostuvo.

EL GOBIERNO MANTIENE OTRAS MODIFICACIONES

La decisión oficial no supone abandonar completamente la reforma del pilar de ahorro individual. El Ministerio de Economía y Finanzas proyecta avanzar con una ventanilla única para los trámites jubilatorios, sistemas integrados de información y mayor flexibilidad para que los afiliados elijan o cambien de administradora.

También prevé modificar el mecanismo de asignación de nuevos trabajadores, incorporando criterios que contemplen simultáneamente la rentabilidad obtenida y las comisiones cobradas. A esas medidas se suman un rediseño del seguro colectivo, cambios en la estructura de costos y una ampliación gradual de las alternativas de inversión. 

Según la planificación del Ejecutivo, la aplicación conjunta de esas transformaciones permitiría reducir entre 5% y 10% los costos asociados con comisiones y seguros, además de elevar la rentabilidad esperada de los ahorros previsionales. Parte de las medidas requerirá modificaciones legales y deberá atravesar posteriormente la discusión parlamentaria. 

La diferencia sustancial respecto a la propuesta inicial radica en que no se creará una entidad pública para administrar directamente las cuentas personales. La centralización quedará limitada a determinados procesos, como la información, la atención previsional, la contratación de seguros y la asignación de afiliados.

CRÍTICAS A LAS SEÑALES CONTRADICTORIAS

Para Blás, el principal problema no reside únicamente en el contenido final de la reforma, sino en el recorrido político seguido por el Gobierno. El Senador interpretó que el equipo económico impulsó primero una modificación de amplio alcance y luego debió corregirla para contener las reacciones generadas.

“El problema es que entre anuncios para conformar a las bases y rectificaciones para tranquilizar a los mercados, se rompen cosas que después cuesta mucho reconstruir”, cuestionó.

El representante del Partido Nacional afirmó que las señales cambiantes pueden tener consecuencias más prolongadas que el anuncio que las originó. Desde su perspectiva, la previsibilidad constituye un componente esencial para proteger los ahorros, promover inversiones y sostener la credibilidad del país.

“La confianza demora años en construirse y minutos en deteriorarse. La incertidumbre es uno de los peores enemigos de la economía”, remarcó.