Legado blanco
Miguel Muto (PN): “Son 190 años de historia, convicción y defensa de la República”.
El Legislador Departamental del Partido Nacional, repasó los principales hitos históricos de la colectividad, destacando su rol en la construcción institucional del país y su permanencia a lo largo de casi dos siglos de vida política.
El Edil del Partido Nacional por el sector Unión y Cambio, Miguel Muto, tomó la palabra en la Junta Departamental de Maldonado para conmemorar los 190 años de la colectividad, a la que definió como “una de las fuerzas políticas más antiguas e influyentes del país y del mundo”.
En su intervención, ubicó el nacimiento del partido en 1836, en un Uruguay que comenzaba a consolidarse como Estado independiente, “en medio de tensiones entre el Presidente Manuel Oribe y su antecesor Fructuoso Rivera”.
El legislador departamental explicó que el origen simbólico se sitúa en la Batalla de Carpintería, cuando “Oribe ordenó a sus seguidores usar una divisa blanca con la inscripción ‘Defensores de las Leyes’”, lo que representaba, según sus palabras, “a quienes querían un país ordenado, justo y libre”.
En ese contexto, sostuvo que “de ahí nace nuestro nombre más conocido: Los Blancos”, vinculando ese surgimiento con “la defensa del orden institucional, la República y la independencia”.
Durante su exposición, Muto evocó distintos hitos históricos y señaló que la Guerra Grande fue “una etapa de enfrentamientos constantes entre blancos y colorados, con influencias internacionales”, recordando además que Manuel Oribe “llegó a gobernar desde el Cerrito durante el sitio de Montevideo”.
También resaltó la figura de Leandro Gómez en la defensa de Paysandú, a la que calificó como “un símbolo de valentía, patriotismo y entrega”.
Al referirse a la evolución del partido, indicó que “en 1872 se adopta oficialmente el nombre de Partido Nacional” y destacó especialmente el liderazgo de Aparicio Saravia, a quien describió como “una figura legendaria que defendió las garantías electorales, la representación justa y la transparencia”.
En ese sentido, afirmó que “Saravia recorrió el país defendiendo al interior y a la gente trabajadora”, y que su legado dejó en claro que “el partido no era solo una organización política, sino una herencia viva que pasaba de generación en generación”.
Muto hizo énfasis en los años en que la colectividad permaneció fuera del poder, señalando que “fueron 93 años en la oposición, casi un siglo sin rendirse”, lo que definió como “una muestra de fidelidad y convicción pocas veces vista en la historia política”.
En esa línea, remarcó que “nunca dejamos de creer, ni un solo día”, subrayando el arraigo social del partido.
Sobre el retorno al gobierno en 1958, expresó que “no fue solo una victoria electoral, fue el cumplimiento de una promesa histórica”, mencionando a dirigentes como Luis Alberto de Herrera, Martín Echegoyen, Dardo Ortiz y Benito Nardone.
Según indicó, ese momento “fortaleció la democracia y reafirmó el carácter plural del país”.
El Edil también abordó el período de la dictadura cívico-militar entre 1973 y 1985, al que describió como “uno de los momentos más oscuros de la historia nacional”, y sostuvo que el Partido Nacional “fue perseguido, pero nunca abandonó la defensa de la democracia”.
En ese contexto, destacó el plebiscito de 1980 como “un punto de inflexión, donde el partido fue protagonista de la campaña por el No”.
En el tramo final, Muto recordó la figura de Wilson Ferreira Aldunate, a quien definió como “un referente inmortal de esta colectividad”, resaltando que “desde el exilio y luego desde la cárcel, su voz fue un grito de dignidad”.
Añadió que su trayectoria representa “la defensa de la libertad por encima del miedo”.