reinserción
Mary Araújo (FA): “El hacinamiento vuelve a condenar dos y tres veces a quienes ya están pagando su delito”.
La Diputada sostuvo que cerca del 80% de las personas alojadas en el Centro de Rehabilitación “Las Rosas” (Unidad N°13) pertenece a Maldonado y cuestionó algunas percepciones instaladas sobre la población penitenciaria.
La Diputada del Frente Amplio Mary Araújo, advirtió que las condiciones de hacinamiento existentes en el Centro de Rehabilitación “Las Rosas”, representan un obstáculo directo para cualquier política de reinserción y terminan profundizando el castigo de quienes ya cumplen una condena judicial.
La Legisladora participó este sábado 1° de agosto en la reunión mantenida entre los cinco Diputados de Maldonado y la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este. Durante el encuentro fueron analizadas la seguridad, la situación de calle, el futuro del edificio de la Aduana y la realidad de la Unidad N° 13.
Araújo, Representante Nacional por Maldonado, había recorrido el establecimiento semanas atrás, en el marco de una visita promovida por la Comisión de Seguimiento del Sistema Carcelario.
“Vimos sectores donde existe respeto por la dignidad de las personas, pero también situaciones de hacinamiento tremendo, tanto entre los hombres como en espacios ocupados por mujeres jóvenes”, relató.
UNA POBLACIÓN MAYORITARIAMENTE DE MALDONADO
La Diputada cuestionó la idea de que la sobrepoblación de Las Rosas se explique principalmente por el traslado de personas procedentes de otros departamentos.
De acuerdo con los datos presentados durante la reunión, aproximadamente 8 de cada 10 internos son de Maldonado.
El resto proviene principalmente de Lavalleja, Treinta y Tres, Rocha y Montevideo, mientras personas oriundas del departamento también cumplen condenas en establecimientos de máxima seguridad ubicados en otros puntos del país.
“Se ha instalado que la cárcel debería volver a ser exclusivamente departamental porque está llena de personas de otros lugares, pero cerca del 80% de quienes están allí son de Maldonado”, puntualizó.
La Unidad N° 13 alberga actualmente a más de 1.300 personas privadas de libertad y es reconocida por las propias autoridades como un establecimiento de gran magnitud y complejidad.
En julio fueron incorporados 26 nuevos agentes penitenciarios para reforzar una estructura afectada por la sobrecarga de trabajo.
JÓVENES, ESTUDIO Y OPORTUNIDADES LABORALES
Araújo destacó que una parte importante de la población penitenciaria está integrada por jóvenes de entre 24 y 35 años, aunque también existe una presencia significativa de personas de entre 18 y 24 años, especialmente en el sector femenino.
Durante la visita, sostuvo, Las Rosas alojaba aproximadamente 1.330 internos y más de 300 cursaban diferentes niveles educativos, incluso carreras universitarias.
La representante frenteamplista consideró que esas experiencias deben ampliarse y complementarse con comisiones laborales, capacitación en oficios, actividades deportivas y programas que acompañen a las personas después de recuperar la libertad.
“Más de 300 personas estaban estudiando. Ese es un dato muy importante porque la educación, el trabajo y el apoyo familiar son las herramientas que permiten reinsertarse y evitar que alguien vuelva a delinquir”, remarcó.
También valoró las actividades desarrolladas con mujeres privadas de libertad y el trabajo de organizaciones que enseñan tareas rurales y diferentes oficios.
Sin embargo, estimó que solamente entre un 20% y un 25% de la población accede a condiciones favorables para trabajar, cultivar la tierra, cocinar o practicar deportes.
“NO PODEMOS HACERLES PAGAR DOS O TRES VECES”
La Diputada reclamó una participación conjunta del Estado, las familias, el sistema educativo y el sector empresarial para construir oportunidades reales de reinserción.
Araújo señaló que se trabaja con la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado para incorporar nuevos programas en Maldonado y ampliar los cupos laborales reservados para personas que egresan del sistema penitenciario.
No obstante, insistió en que ninguna estrategia podrá alcanzar resultados suficientes mientras persistan la sobrepoblación y las condiciones inadecuadas dentro de la cárcel.
“Las personas ya están pagando ante la sociedad por el delito cometido. No podemos volver a condenarlas una segunda o una tercera vez por las condiciones en las que permanecen recluidas”, afirmó.