DIÁLOGO
Diego Echeverría (PN): “Con hacinamiento y superpoblación no se recupera nadie”.
El Diputado reclamó una mayor asignación presupuestal para Maldonado y planteó analizar establecimientos de pequeño o mediano porte. Tras la reunión con la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, sostuvo que la seguridad debe abordarse como una política de Estado.
El Diputado del Partido Nacional Diego Echeverría advirtió que las actuales condiciones del Centro de Rehabilitación Las Rosas impiden desarrollar procesos efectivos de reinserción y reclamó al Gobierno Nacional una mejor distribución de los recursos destinados al sistema carcelario.
Sus declaraciones fueron realizadas este sábado 1° de agosto, luego de la reunión mantenida entre los cinco integrantes de la Bancada Maldonado y la Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este.
En la instancia participaron representantes de los tres partidos políticos y se abordaron la seguridad, la situación de calle y los problemas de la Unidad N° 13.
Echeverría valoró la actuación conjunta de los Legisladores Nacionales, aunque reconoció que existen diferencias sobre las respuestas que deberían implementarse.
“Cinco Diputados hacen más fuerza que uno. Hay asuntos en los que tenemos diagnósticos compartidos y debemos empujar juntos, aunque después podamos discrepar sobre las soluciones”, expresó.
El representante nacionalista señaló que Maldonado necesita defender con mayor firmeza sus prioridades ante el Gobierno Central, especialmente frente al crecimiento de las demandas sociales, turísticas y penitenciarias.
RECURSOS PARA MALDONADO
Durante la reunión se analizó la situación de Las Rosas, establecimiento que recibe personas privadas de libertad procedentes de distintos departamentos y presenta una elevada ocupación.
El Diputado Federico Casaretto había señalado que aproximadamente el 25% de la población alojada en la unidad no pertenece a Maldonado. También advirtió sobre sectores donde conviven hasta 11 reclusos en espacios originalmente diseñados para cuatro.
Echeverría sostuvo que una realidad de esas características exige inversiones concretas y una definición política sobre dónde se destinan los fondos públicos.
“Muchas de estas dificultades se resuelven con recursos. Construir cárceles, mejorar las condiciones y generar oportunidades cuesta dinero, pero para eso hay que priorizar correctamente dónde se invierte”, afirmó.
El Legislador cuestionó las decisiones presupuestales del actual Gobierno y consideró que Maldonado no está recibiendo los medios necesarios para responder a problemas que tienen impacto directo sobre la seguridad y la convivencia.
“Hay que invertir y hacerlo mejor. Este Gobierno necesita gestionar de otra manera los recursos económicos disponibles, porque hoy no lo está haciendo”, criticó.
CÁRCELES DE MENOR PORTE
Consultado sobre la posibilidad de construir nuevos establecimientos penitenciarios, Echeverría se mostró dispuesto a estudiar alternativas de mediano o pequeño porte que permitan reducir la concentración de reclusos.
Según explicó, unidades más acotadas podrían facilitar un mayor conocimiento de cada persona privada de libertad por parte de los funcionarios, además de ofrecer mejores condiciones para el seguimiento de los procesos educativos y laborales.
“Hay que ensayar distintas alternativas. Todas demandan dinero, pero cuando existe superpoblación dentro de las cárceles uruguayas no se rehabilita nadie”, enfatizó.
El encuentro no definió ubicaciones concretas para eventuales construcciones. La Bancada Maldonado pretende trasladar el planteo al Ministerio del Interior y convocar a autoridades nacionales para que escuchen directamente las inquietudes de la Liga de Fomento y de otros actores del departamento.
UNA POLÍTICA DE ESTADO
Echeverría consideró que la eventual transformación institucional del Instituto Nacional de Rehabilitación, con mayor autonomía respecto al Ministerio del Interior, podría constituir un avance, aunque remarcó que una modificación administrativa no será suficiente por sí sola.
El dirigente vinculó la crisis penitenciaria con el crecimiento del delito, el consumo problemático de drogas, el narcotráfico y el crimen organizado. Por esa razón, sostuvo que ampliar la capacidad carcelaria debe formar parte de una estrategia más extensa.
“Podemos construir más cárceles, pero mientras continúen generándose delitos también seguirá aumentando la cantidad de personas que ingresan al sistema. La realidad penitenciaria es solamente una de las caras de la inseguridad”, explicó.
También valoró que quedara fuera de la discusión sobre cambios al Código del Proceso Penal una propuesta vinculada con la libertad anticipada, al entender que una salida masiva de reclusos sin condiciones adecuadas de acompañamiento podría profundizar los problemas existentes.
“No podemos pasarnos la pelota. Esto debe ser una política de Estado construida entre todos”, sostuvo.