Gestión

Leonardo “Gino” Pereira (FA): “Los presupuestos participativos deben adaptarse para garantizar una distribución más justa”.

El Edil frenteamplista respaldó la reincorporación de recursos para esta herramienta de participación ciudadana en Maldonado y planteó la necesidad de incorporar mecanismos que contemplen las particularidades de proyectos educativos, culturales, deportivos, barriales y sociales, con el objetivo de evitar desequilibrios en la asignación de fondos y ampliar las oportunidades de acceso para más organizaciones y colectivos.

La posible reincorporación de recursos para presupuestos participativos en Maldonado abrió el debate sobre la forma en que deberían asignarse esos fondos y qué mecanismos podrían garantizar una participación más equilibrada entre vecinos, instituciones y colectivos del departamento.

En diálogo con Cadena del Mar, hoy martes 16 de junio, el Edil del Frente Amplio, Leonardo “Gino” Pereira, sostuvo que la herramienta debe recuperarse, pero también actualizarse en función de las experiencias anteriores y de las nuevas posibilidades que ofrecen las plataformas digitales.

Pereira recordó que durante los gobiernos del Frente Amplio en Maldonado ya se habían destinado partidas a esta modalidad de participación ciudadana, con resultados que evaluó positivamente. Sin embargo, señaló que también surgieron críticas por el sistema de votación, ya que las iniciativas con mayor capacidad de movilización terminaban imponiéndose sobre otras propuestas.

“Los presupuestos participativos de antes funcionaron bastante bien, pero muchas veces ganaban aquellos proyectos que tenían más adherentes”, expresó.

El Curul explicó que esa dinámica generaba diferencias entre organizaciones con estructuras consolidadas y vecinos o grupos con iniciativas de menor alcance, aunque igualmente valiosas para sus comunidades. Según indicó, algunas propuestas novedosas podían quedar relegadas frente a instituciones con mayor cantidad de socios, simpatizantes o capacidad de convocatoria.

En ese sentido, planteó que el nuevo diseño debería evitar una competencia única entre todas las iniciativas y avanzar hacia modalidades más específicas, con recursos diferenciados según el tipo de proyecto presentado.

“Creemos que es muy importante que los vecinos puedan participar en la decisión sobre a dónde destinar recursos, ya sea para proyectos propios, de sus entidades o de sus barrios”, afirmó.

Pereira mencionó la posibilidad de establecer líneas orientadas a juventud, propuestas de género, diversidad, educación, entidades deportivas, organizaciones culturales, instituciones barriales y proyectos vecinales. A su entender, esa división permitiría ordenar mejor la participación y reducir desequilibrios entre sectores con realidades muy distintas.

“Diversificar los presupuestos participativos permite una competencia más sana”, sostuvo.

El Edil también hizo referencia a experiencias de carácter deliberativo, donde vecinos y vecinas no solo votan, sino que analizan distintas iniciativas, acuerdan prioridades y definen colectivamente cómo distribuir una parte de los recursos disponibles.

Según explicó, este tipo de mecanismos puede aportar una mirada más justa, especialmente cuando las necesidades planteadas no tienen el mismo nivel de difusión o respaldo popular que otras propuestas de mayor visibilidad.

Consultado sobre la posibilidad de incluir proyectos vinculados a la educación, Pereira afirmó que esa área debería estar contemplada dentro del esquema. “El presupuesto participativo tendría que estar en todos los ámbitos”, señaló.

En esa línea, consideró que podrían destinarse recursos específicos para iniciativas educativas, de modo que compitan dentro de su propia categoría y no frente a propuestas deportivas, culturales o barriales con características muy diferentes.

El Legislador advirtió que si el sistema vuelve a abrirse sin segmentación, las organizaciones con mayor presencia territorial o institucional podrían concentrar nuevamente buena parte de los fondos.

Por eso, insistió en la necesidad de diseñar una modalidad más equilibrada, capaz de reconocer las particularidades de cada sector. “Hay que tratar situaciones diferentes de forma diferente para obtener una mejor justicia en el reparto de los recursos”, afirmó.

Para Pereira, el desafío no consiste únicamente en retomar los presupuestos participativos, sino en corregir las distorsiones que aparecieron en experiencias anteriores. En ese marco, sostuvo que una herramienta más moderna y diversa permitiría fortalecer la participación ciudadana, ampliar el acceso a los fondos y garantizar que más proyectos comunitarios tengan posibilidades reales de concretarse.