Cuento del tío

Punta del Este (Estafa): médica perdió USD 12.000 y joyas.

Una reconocida cardióloga jubilada fue engañada mediante una falsa emergencia familiar: retiró ahorros bancarios, entregó alhajas a dos desconocidos y descubrió la maniobra recién al comunicarse con su sobrino.

Una llamada telefónica, un familiar colocado ficticiamente al borde de la cárcel y una sucesión de instrucciones formuladas bajo extrema presión fueron suficientes para que una reconocida cardióloga jubilada entregara USD 12.000 y varias joyas a personas que jamás había visto.

El episodio ocurrió el jueves 9 de julio en Punta del Este y es investigado por la Policía.

De acuerdo con la información obtenida por Cadena del Mar, la profesional recibió la comunicación en su apartamento. Del otro lado de la línea, un hombre se presentó como el Representante Legal de uno de sus sobrinos y aportó un dato decisivo para construir credibilidad: mencionó correctamente el nombre del familiar.  

La historia fue diseñada para impedir cualquier pausa. El interlocutor le aseguró que su sobrino había protagonizado un grave siniestro de tránsito, que una mujer embarazada había sido atropellada y que el joven permanecía detenido. Para recuperar la libertad, afirmó, era indispensable reunir una importante suma de dinero de inmediato.

La combinación de miedo, parentesco y urgencia colocó a la Doctora frente a una situación que parecía no admitir comprobaciones. Incluso una empleada que se encontraba junto a ella le advirtió que podía tratarse de un engaño, pero la carga emocional del relato terminó imponiéndose sobre aquella sospecha inicial.  

EL PRIMER RETIRO

Convencida de que estaba auxiliando a su sobrino, la médica abandonó la vivienda, se trasladó hasta una institución bancaria y retiró USD 12.000 de sus ahorros.

El efectivo fue entregado posteriormente a un hombre que se presentó como el supuesto abogado. La operación parecía concluida, aunque la organización detrás de la maniobra todavía tenía preparado un segundo movimiento.

Poco después, el mismo contacto volvió a comunicarse. Esta vez sostuvo que la cantidad reunida resultaba insuficiente y pidió objetos de valor para completar la presunta gestión judicial.

UNA SEGUNDA ENTREGA

La cardióloga regresó entonces a su domicilio, reunió diversas alhajas y las colocó dentro de una pequeña bolsa. Esos bienes quedaron en manos de una mujer que la había acompañado hasta la entrada del edificio.

La intervención de dos receptores diferentes —uno para recoger el dinero y otra para retirar las pertenencias— revela una maniobra coordinada, aunque será la investigación la encargada de establecer cuántas personas participaron y qué función cumplió cada una.

Para ese momento, los autores habían conseguido mantener a la víctima dentro de una realidad ficticia durante el tiempo necesario para concretar ambas entregas.

LA VERDAD LLEGÓ CON UNA LLAMADA

La situación comenzó a desmoronarse cuando la profesional logró comunicarse directamente con su sobrino, quien también reside en Punta del Este.

El familiar le confirmó que no había sufrido ningún accidente, que tampoco se encontraba detenido y que nunca había solicitado asistencia económica. Recién entonces la mujer comprendió que todo el relato había sido construido para apropiarse de sus ahorros y pertenencias.  

Tras advertir lo ocurrido, concurrió a la Policía y presentó la denuncia. Las actuaciones procurarán identificar a quienes efectuaron la llamada, ubicar a las dos personas que recibieron los valores y reconstruir el destino posterior del dinero.

UNA PROFESIÓN QUE NO EVITÓ EL ENGAÑO

La condición de médica cardióloga de la damnificada no constituye un dato accesorio. El caso demuestra que estas maniobras no dependen necesariamente de la falta de formación, la ingenuidad o el desconocimiento, sino de la capacidad de los delincuentes para provocar temor y reducir al mínimo el tiempo disponible para razonar.

La preparación académica, la trayectoria laboral y la experiencia de vida pueden quedar momentáneamente desplazadas cuando la víctima cree que un ser querido está en peligro y que cualquier demora podría agravar su situación.

Esa es precisamente la herramienta central del denominado “cuento del tío”: construir una emergencia creíble, utilizar información personal para reforzarla e impedir que la persona consulte con familiares antes de entregar dinero u objetos valiosos.

RECOMENDACIONES ANTE LLAMADAS URGENTES

La Jefatura de Policía de Maldonado ha advertido que los autores de estas estafas suelen presentarse como familiares, abogados, policías, funcionarios bancarios o representantes judiciales.

La recomendación es interrumpir la conversación, no aportar datos personales ni financieros y verificar la historia mediante un contacto directo con la persona supuestamente involucrada.  

También se aconseja evitar el ingreso de desconocidos al domicilio y consultar con alguien de confianza antes de efectuar retiros, transferencias o entregas.

La urgencia planteada por quien llama debe ser considerada una señal de alerta, no una razón para actuar sin comprobaciones.