Brutal y viral
“Peleas 2.0”: la red secreta donde estudiantes uruguayos se enfrentan y lo viralizan como espectáculo.
Revelación exclusiva de Cadena del Mar, expone cómo adolescentes de distintos puntos del país coordinan enfrentamientos, los graban y los difunden en grupos masivos, en una dinámica que mezcla violencia real con lógica de competencia viral.
Una investigación periodística de nuestro compañero Rodrigo Silva, accedió a contenido reservado que expone una preocupante modalidad de violencia entre jóvenes en Uruguay, donde peleas físicas son organizadas, grabadas y difundidas a través de redes sociales y grupos de mensajería instantánea.
El material, al que tuvo acceso Cadena del Mar, incluye videos e intercambios entre estudiantes que muestran cómo se coordinan enfrentamientos —en muchos casos mano a mano y en otros de forma grupal— tanto dentro de centros educativos como en sus inmediaciones o en encuentros previamente pactados.
Las imágenes evidencian agresiones de alta intensidad, con golpes dirigidos a zonas sensibles del cuerpo, patadas y escenas con presencia de sangre, mientras quienes filman no intervienen.
Uno de los espacios detectados es un grupo de WhatsApp denominado “peleas 2.0”, de alcance nacional, donde participan miles de integrantes.
Allí se comparten registros de distintos puntos del país, incluyendo Maldonado, Montevideo, Colonia, Mercedes y Melo, entre otros. Según surge de los intercambios, el objetivo es publicar los enfrentamientos y medir impacto entre pares, generando una lógica de competencia entre liceos.
Las dinámicas no se limitan a una plataforma: Si bien actualmente predominan los grupos de WhatsApp, también se identificó el uso previo de Telegram y otras redes para amplificar el contenido y sostener la circulación de los videos.
En varios casos, las peleas continúan hasta que interviene un adulto, ya sea un docente o autoridad del centro educativo.
El fenómeno, que combina exposición digital, presión social y violencia física, plantea un desafío creciente para las instituciones educativas y las familias, en un contexto donde la viralización potencia la repetición de estas conductas.