medidas preventivas
Escasez de lluvias: OSE refuerza controles y pide uso responsable del agua.
Ante un escenario marcado por la escasez de lluvias y caudales por debajo de lo normal, OSE resolvió activar medidas preventivas y reforzar el monitoreo del sistema de abastecimiento, al tiempo que exhortó a la población a hacer un uso responsable del agua.
Obras Sanitarias del Estado (OSE) anunció la implementación de un conjunto de medidas preventivas para la preparación del sistema de abastecimiento de agua potable, ante un escenario caracterizado por precipitaciones escasas y caudales circulantes por debajo de los valores medios en la zona sur del país, informó el organismo en un comunicado oficial.
Las acciones se enmarcan en el Protocolo Nacional de Sequías y el Protocolo Específico de Sequías (PES) para el sistema de agua potable metropolitano, instrumentos elaborados por OSE con la participación de la Dirección Nacional de Aguas (DINAGUA) del Ministerio de Ambiente, con financiamiento y apoyo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Durante una reunión interinstitucional con el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y DINAGUA, OSE resolvió fortalecer el monitoreo de las reservas hídricas, evaluar permanentemente el estado del sistema, ajustar la gestión operativa y preparar infraestructuras de emergencia ante el posible desarrollo de un déficit hídrico.
Desde la empresa estatal subrayaron que la coordinación entre instituciones y la toma de decisiones tempranas son claves para una gestión adecuada del recurso y para enfrentar con mayor capacidad de respuesta eventuales escenarios de escasez de agua.
En paralelo, OSE exhortó a la ciudadanía a adoptar hábitos de consumo responsable del agua, entre ellos evitar el uso de mangueras para el lavado de fachadas, patios, calles y veredas; racionalizar el uso de agua en el lavado de vehículos; regar jardines de forma eficiente y moderada; usar con moderación lavarropas y lavavajillas; y minimizar el llenado de piscinas.
Desde la empresa señalaron que, aunque el contexto actual muestra señales de alerta, no se encuentra decretado un episodio de sequía como el vivido en años anteriores, y se mantienen las previsiones meteorológicas bajo seguimiento continuo.