¿TECNOLOGÍA DAÑINA?

Educación (informe Ceibal): limitar uso de celulares en liceos y UTU redujo conflictos mejorando atención.

Cuatro instituciones de enseñanza aplicaron restricciones y reportaron cambios en la convivencia, el clima de aula y el rendimiento.

Un informe de Ceibal analizó experiencias en ámbitos de Educación Media Pública, donde se aplicaron restricciones fuertes o prohibiciones al uso del celular durante la jornada.

Equipos de Dirección y Docentes coincidieron en señalar menos episodios de violencia, mayor concentración en clase y mejoras en la convivencia.

El relevamiento incluyó un liceo de Salto, un liceo de Paysandú, una UTU de Montevideo y una UTU de Treinta y Tres.

El estudio aclara que no evalúa si la medida es correcta, sino que describe cómo surgieron las decisiones y qué efectos observaron los colectivos educativos.

Conflictos originados en redes sociales y distracciones en clase:

En las cuatro instituciones el punto de partida fue similar, porque el celular dejó de ser sólo una herramienta cotidiana y pasó a estar vinculado a conflictos entre estudiantes, dificultades para sostener la atención y situaciones generadas a través de redes sociales, mensajes o grabaciones dentro de los propios ámbitos educativos.

En el liceo de Salto, la restricción se resolvió luego de constatar que gran parte de los conflictos tenía origen en el uso del teléfono.

Se prohibió utilizarlo durante la jornada y se estableció que debía entregarse al ingresar o permanecer apagado en la mochila.

La Dirección informó menos situaciones problemáticas, mayor concentración en clase y recreos con más interacción entre alumnos.

En el liceo de Paysandú -según consignan los colegas de El Observador-, la medida se adoptó tras episodios de violencia que se organizaban por WhatsApp o redes sociales.

La prohibición fue total y, si el celular era usado, quedaba retenido hasta que lo retirara un adulto responsable.

Según el informe, disminuyeron los conflictos más graves y se facilitó el trabajo en el aula.

Resultados similares en UTU:

En una UTU de Montevideo, la decisión surgió por reiteradas dificultades para mantener la atención en clase y por problemas de convivencia vinculados al uso del dispositivo.

Se dispuso que el celular permaneciera guardado durante las clases, salvo cuando el docente lo autorizara con fines pedagógicos.

La Dirección observó mayor participación y menos interrupciones, aunque el informe señala que la aplicación dependió del compromiso del Cuerpo Docente.

En la UTU agraria de Treinta y Tres, la regulación se aplica desde hace más de diez años.

Los estudiantes entregan el celular al ingresar y sólo pueden utilizarlo en horarios habilitados o para actividades educativas.

La dirección asoció la medida con mejoras en la convivencia, mayor concentración y mejores resultados académicos.

Conclusiones del informe:

El estudio señala que, pese a las diferencias entre instituciones, en todos los casos la restricción del celular estuvo vinculada a una reducción de conflictos, mayor atención en clase y cambios en la dinámica cotidiana.

También se registraron recreos con más diálogo entre estudiantes y menos aislamiento frente a la pantalla.

El relevamiento advierte que la medida no elimina todos los problemas, pero puede disminuir su frecuencia cuando existe un criterio institucional claro y sostenido.

Varios equipos de Dirección indicaron además que sería conveniente contar con lineamientos más explícitos a nivel del sistema educativo para respaldar este tipo de decisiones.