RENTABILIDAD
Carga de Vehículos Eléctricos: UTE eliminó un beneficio clave y aumentó tarifa.
Desde el corriente mes de enero, rige un nuevo aumento en el servicio de carga de vehículos eléctricos en la red pública de UTE, que se suma al incremento aplicado en diciembre pasado y a la eliminación de una bonificación que impacta directamente en el costo final para los usuarios.
Cuando comenzó el año, UTE aplicó un nuevo ajuste promedio del 4% en los precios de carga de vehículos eléctricos en puntos de acceso público, en línea con el aumento general del pliego tarifario.
Este incremento se suma al 5% dispuesto en diciembre de 2025, llevando la suba acumulada a alrededor del 9,2%.
Desde la empresa estatal se indicó que la actualización responde a la necesidad de corregir desfasajes entre los costos reales del servicio y las tarifas vigentes, en un proceso gradual que busca preservar la competitividad del vehículo eléctrico frente a los autos a combustión.
Con los valores actuales, el cargo base por conexión pasó a ser de $ 54,8 en cargadores de corriente alterna (carga lenta) y $ 132,9 en los de corriente continua (carga rápida).
En tanto, el precio por cada kWh consumido se ubica en $ 10,4 para corriente alterna y $ 11,8 para corriente continua, IVA incluido.
También continúa vigente el cargo por permanencia sin carga, que se aplica luego de 20 minutos de conexión sin iniciar el proceso: $ 9,6 por minuto en carga lenta y $ 12,3 por minuto en carga rápida.
Un nuevo escenario de costos:
Hasta fines del pasado año 2025, los usuarios particulares contaban con una bonificación del 30% sobre el precio del kWh al cargar en la vía pública.
La eliminación de ese beneficio, sumada a los ajustes tarifarios recientes, provocó que el costo total del servicio aumentara hasta un 56% al comenzar 2026.
Por ejemplo, un conductor que utiliza exclusivamente la red pública y recorre unos 800 kilómetros mensuales, con un consumo promedio acorde a un vehículo eléctrico urbano, pasó de gastar cerca de $ 1.250 mensuales en 2025 a alrededor de $ 1.950 en 2026.
El incremento ronda los $ 700 por mes, aunque el gasto continúa siendo sensiblemente menor que el de un vehículo a combustión similar, con una diferencia cercana al 70%.
Excepciones vigentes y planificación futura:
En el caso de taxis y vehículos de transporte por aplicaciones, se mantiene un descuento del 40% en el cargo por energía, además de la exoneración del cargo base por conexión.
Los nuevos valores estarán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026, aunque UTE ya adelantó que podría evaluar nuevos ajustes durante el año, con el objetivo de continuar el proceso de alineación entre precios y costos.
Actualmente, la red nacional cuenta con unos 400 puntos de carga distribuidos en todo el país.
Mientras se avanza en su ampliación, la estrategia de mediano plazo apunta a fomentar la carga domiciliaria, que sigue siendo la alternativa más económica gracias a las tarifas residenciales con franjas horarias.
No obstante, UTE reconoce que no todos los usuarios pueden acceder a esta modalidad, especialmente quienes viven en edificios o carecen de garaje propio, donde las limitaciones técnicas y administrativas dificultan la instalación de cargadores individuales, en muchísimos casos.