Logística petrolera
Boya de José Ignacio: ANCAP inició el traslado de la nueva estructura petrolera hacia el Terminal del Este.
La maniobra marítima demandará unas 30 horas y permitirá sustituir la infraestructura encargada de recibir petróleo crudo para abastecer a la Refinería de La Teja, en una operación estratégica para el sistema energético nacional.
ANCAP puso en marcha este jueves 14 de mayo el operativo de traslado marítimo de la boya petrolera de reemplazo que será instalada en el Terminal del Este, frente a las costas de José Ignacio.
La estructura partió desde la Refinería de La Teja y recorrerá durante aproximadamente 30 horas el trayecto hasta el punto donde opera actualmente la monoboya encargada de recibir petróleo crudo para el abastecimiento energético nacional.
Según la información a la que accedió Cadena del Mar, el recambio forma parte de un cronograma de mantenimiento estratégico previsto por la empresa estatal para garantizar la continuidad operativa del sistema de recepción de crudo, considerado clave para el funcionamiento de la Refinería de La Teja.
La empresa pública realiza este procedimiento cada 10 o 12 años, sustituyendo la infraestructura marítima por una boya gemela que permanece en tareas de mantenimiento y acondicionamiento hasta el momento de la instalación definitiva.
De acuerdo a lo que pudo saber nuestro compañero Matías Napilotti, una vez que la estructura llegue al Terminal del Este comenzará una compleja etapa técnica que incluirá el desmontaje de la boya actualmente operativa y la conexión del nuevo sistema a la red submarina de abastecimiento.
La boya petrolera permite la descarga directa de buques de gran porte, de hasta 150.000 toneladas de desplazamiento, optimizando la logística de abastecimiento energético y reduciendo costos operativos vinculados al transporte marítimo de crudo.
La infraestructura está integrada por un sistema SPM (Single Point Mooring), diseñado para posibilitar el amarre seguro de embarcaciones en mar abierto, además de manguerotes flotantes y submarinos y un sistema de control PLEM (Pipeline End Manifold), fundamental para la regulación y distribución del petróleo hacia tierra firme.
Fuentes consultadas por nuestra emisora indicaron que las tareas de traslado y sustitución se desarrollan bajo estrictos protocolos de seguridad operativa y monitoreo ambiental, debido a la relevancia estratégica que tiene el Terminal del Este dentro del esquema energético nacional.
Las operaciones vinculadas a la boya son fiscalizadas por organismos nacionales competentes, entre ellos el Ministerio de Ambiente y la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA), que realizan controles periódicos, inspecciones técnicas y monitoreos ambientales sobre la actividad.
ANCAP también informó que la operativa incorpora medidas específicas para minimizar riesgos ambientales, incluyendo sistemas de manguerotes de doble carcaza, inspecciones constantes sobre oleoductos submarinos y monitoreos permanentes en aguas, sedimentos y playas del Departamento de Maldonado.
Actualmente, entre 15 y 20 buques petroleros operan anualmente a través de esta terminal marítima.
La infraestructura es considerada un componente crítico para asegurar el flujo de crudo hacia la Refinería de La Teja y garantizar el abastecimiento energético del país ante eventuales contingencias.