controversia

Punta del Este (Isla de Lobos): indignación en redes por video que propone “sumergirse con lobos marinos”.

Una publicación en la red social TikTok de una empresa de turismo náutico reavivó el debate sobre el contacto directo con fauna silvestre en áreas naturales protegidas, generando cuestionamientos de usuarios, ambientalistas y especialistas en conservación.

Una empresa dedicada a viajes de aventura desde Punta del Este difundió recientemente un video promocional en la plataforma TikTok en el que invita a turistas a “sumergirse con lobos marinos en la Isla de Lobos”.

La publicación alcanzó rápidamente una alta visibilidad y generó una intensa reacción del público, dando lugar a un debate sobre los límites del turismo de naturaleza y la interacción con animales silvestres.

La Isla de Lobos, ubicada a pocos kilómetros de la costa de Punta del Este, es uno de los principales santuarios naturales del país y alberga una de las mayores colonias de lobos marinos de Sudamérica. Desde su incorporación al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, el área cuenta con un marco de conservación que busca preservar el ecosistema marino y regular las actividades humanas, especialmente aquellas vinculadas al turismo, para minimizar impactos negativos sobre la fauna.

En los comentarios del video se evidenció una marcada división de opiniones. Algunos usuarios respaldaron la propuesta señalando que “es una experiencia increíble y única, no se vive todos los días”, mientras que otros celebraron la cercanía con la naturaleza afirmando que “los lobos marinos son curiosos y no hacen nada, es hermoso nadar cerca de ellos”. Sin embargo, una parte importante de las reacciones fue crítica y alertó sobre los riesgos de este tipo de prácticas.

Entre los comentarios más repetidos se leyeron expresiones como “no está bien promover el contacto con animales salvajes”, “son fauna protegida, no mascotas”, y “esto puede terminar mal, tanto para las personas como para los lobos”. Otros usuarios remarcaron que “el simple hecho de invadir su espacio ya es una forma de daño” y cuestionaron la falta de información sobre controles y permisos: “¿Quién autoriza estas actividades en un área protegida?”.

La controversia se trasladó también a otras redes sociales, donde activistas ambientales retomaron el tema y manifestaron su preocupación. En distintas publicaciones se advirtió que “el turismo mal manejado puede alterar el comportamiento natural de las colonias” y que “acostumbrar a los animales al contacto humano los vuelve más vulnerables”. También se subrayó que la observación responsable debería realizarse “a distancia y sin interferir en su entorno”.

Especialistas en conservación y ecoturismo sostienen que, si bien el turismo de naturaleza puede ser una herramienta de sensibilización, debe desarrollarse bajo criterios estrictos de protección ambiental. En el caso de los lobos marinos, recuerdan que se trata de animales impredecibles, capaces de reaccionar de forma defensiva si se sienten amenazados, lo que representa un riesgo real para quienes ingresan al agua sin el debido control.