Fauna Marina

Pez erizo (Punta del Este): hallaron un extraño ejemplar.

El animal apareció este martes 7 de julio en la Parada 30 de Playa Brava y llamó la atención por su aspecto espinoso, ojos grandes y cuerpo redondeado. Especialistas y registros regionales lo vinculan a una especie poco frecuente en la costa uruguaya, asociada a aguas más cálidas.

Una oyente de Cadena del Mar registró en la Parada 30 de La Brava un pequeño pez de aspecto extraño, cubierto de arena, con espinas visibles sobre el cuerpo y una apariencia que, a simple vista, parece más propia de aguas tropicales que de la costa uruguaya.

Por las características observadas en las imágenes a las que accedió nuestro compañero Marcelo Umpierrez, se trataría probablemente de un pez erizo, conocido también como pez globo espinoso o Brown Burrfish, identificado en la literatura científica como Chilomycterus spinosus.

La especie integra la familia Diodontidae, un grupo de peces capaces de inflarse como mecanismo de defensa y que presentan espinas rígidas sobre la piel. La identificación, de todos modos, debería ser confirmada por especialistas a partir del ejemplar o de registros técnicos más detallados.

El animal se distingue por su cuerpo corto y robusto, ojos prominentes, boca pequeña y una cobertura de púas que le da una apariencia singular.

Especialistas consultados por Cadena del Mar, describen a Chilomycterus spinosus como una especie del Atlántico sudoccidental, con distribución desde zonas cercanas a Trinidad y Venezuela hasta Argentina, y con presencia en ambientes marinos y salobres. También se indica que puede alcanzar unos 25 centímetros de longitud y habitar profundidades variables.  

Aunque su rango regional incluye el Atlántico sur, en Uruguay no se trata de una presencia común.

De hecho, antecedentes vinculados a La Paloma, Rocha, señalan que el pez erizo tiene preferencias por aguas cálidas y que en territorio uruguayo suelen registrarse ejemplares aislados. En 2018, la aparición de varios individuos en la costa rochense generó atención pública y científica por tratarse de un fenómeno inusual.  

La presencia de este tipo de especies en la franja costera uruguaya suele despertar interés porque puede estar asociada a corrientes, variaciones de temperatura, masas de agua más templadas o eventos oceanográficos particulares.

Más allá de su aspecto llamativo, la recomendación es no manipularlo ni intentar consumirlo.