MALDONADO

Madre pide internación compulsiva para su hijo con esquizofrenia y síndrome de Diógenes: "Me fui de mi propia casa y busco lugar para alquilar; ya no doy más".

Sheila Méndez, vecina y funcionaria de la salud, relató la compleja situación que atraviesa desde hace 16 años con su hijo de 29. Asegura que agotó todas las instancias posibles para conseguir una internación prolongada y que decidió abandonar su vivienda ante la imposibilidad de continuar conviviendo con él.

Durante la entrevista en los estudios de Cadena del Mar realizada este miércoles 3 de junio, Sheila Méndez explicó que su hijo fue diagnosticado con esquizofrenia a los 13 años y que, pese a años de tratamientos, controles médicos y medicación, el cuadro se ha agravado.

"Llevo 16 años en esta lucha con su esquizofrenia. Es espantoso ver cómo tu propio hijo está perdiendo la cabeza y no lográs que nadie lo ayude", expresó.

Según relató, el joven presenta episodios de violencia, rechazo a las consultas psiquiátricas, dificultades para mantener hábitos básicos y una importante acumulación de objetos en la vivienda, asociada al síndrome de Diógenes.

"No logro que se bañe, no logro que coma en hora y no logro que tome la medicación correctamente", afirmó la mujer.

Méndez contó que durante los últimos meses intentó gestionar una internación de mayor duración, pero sostuvo que las respuestas obtenidas han sido insuficientes.

"Estuvo diez días en Rocha y me lo devolvieron. A los 40 minutos de llegar a casa ya estaba nuevamente insultando y rompiendo cosas", indicó visiblemente afectada.

La vecina de Maldonado aseguró contar con fotografías y registros audiovisuales de daños materiales, amenazas y episodios de descompensación.

Además, describió el deterioro de las condiciones de habitabilidad de la vivienda; "La acumulación de cosas llega hasta el techo. La casa ya no parece una casa, parece peor que un galpón".

La situación también ha afectado a su otro hijo, de 19 años, quien debió abandonar temporalmente el hogar.

La madre reclamó una intervención más profunda de las instituciones competentes: "Pregunté por una internación compulsiva porque no puede ser una internación de diez días y después volver a empezar de cero".

Ante la falta de soluciones, tomó una decisión extrema.

"Me fui de mi propia casa porque ya no puedo convivir con esta situación", dijo entre lágrimas.

Actualmente busca una vivienda para alquilar junto a su hijo menor y sus mascotas: "Prácticamente estoy en situación de calle y ya no doy más".

Sheila Méndez dejó como contacto el teléfono 093 622 838 para quienes puedan ofrecer una alternativa habitacional o colaborar con su situación.

Para conocer mas sobre el tema escuche el siguiente audio informativo: