Tensión
La Capuera: Funcionarios de la salud cierran policlínica tras sufrir amenazas de muerte y agresiones.
La medida fue adoptada este martes 12 de mayo tras dos incidentes violentos registrados en la dependencia de la RAP; una funcionaria fue amenazada con ser golpeada si no entregaba medicación sin receta, mientras que un segundo individuo protagonizó un episodio de desacato exigiendo atención inmediata.
La Policlínica de La Capuera suspendió de forma parcial sus actividades en la jornada de hoy luego de que el personal de salud fuera blanco de nuevas agresiones verbales y amenazas físicas.
Según confirmó Mario Sosa, Secretario de la Comisión Interna de Funcionarios, a Cadena del Mar, la decisión gremial implica el cierre de la atención de policlínica, manteniéndose operativa únicamente la puerta de emergencia para casos de urgencia y emergencia.
La situación de inseguridad en el centro de salud alcanzó un punto crítico tras la acumulación de dos hechos específicos durante la mañana.
El primero de ellos involucró a una funcionaria que fue amenazada con ser agredida físicamente por un usuario que pretendía obtener medicación sin presentar la receta correspondiente.
Posteriormente, un segundo individuo provocó un incidente por desacato al exigir ser atendido de forma inmediata, alterando el orden del lugar.
A diferencia de ocasiones anteriores donde la violencia no era reportada formalmente por temor, en esta oportunidad los trabajadores radicaron la denuncia policial correspondiente.
Sosa destacó que, aunque los episodios de violencia son recurrentes en la zona y a nivel nacional, esta es la primera vez en mucho tiempo que se formaliza el trámite ante las autoridades, lo que consideran un paso fundamental para poder activar protocolos de protección gremial.
El ánimo entre los trabajadores es de "miedo", según describió el dirigente, quien lamentó que este tipo de hechos sigan sucediendo de manera constante en el departamento de Maldonado, recordando incidentes similares ocurridos recientemente en Piriápolis.
Como consecuencia de estos ataques, la atención al público en La Capuera se verá limitada por tiempo indeterminado mientras se evalúan los pasos a seguir.
Las puertas de la policlínica permanecerán cerradas y se solicita a la población utilizar el servicio únicamente ante situaciones de salud extremas que requieran la intervención de la guardia de emergencia.