CULTURA Y ESPARCIMIENTO
Día del Patrimonio (José Ignacio): histórico faro fue uno de los sitios más visitados.
El clima primaveral favoreció una importante afluencia de público y permitió combinar las propuestas culturales con actividades al aire libre. Deportes náuticos, pesca, paseos y momentos de descanso al sol formaron parte de la postal, junto con una notoria presencia de turistas extranjeros.
El cierre del fin de semana del Patrimonio dejó ayer, domingo 4 de octubre, una marcada actividad en distintos puntos de nuestro departamento de Maldonado.
Las buenas condiciones meteorológicas acompañaron las recorridas por espacios históricos y culturales, mientras residentes y turistas aprovecharon el día para disfrutar también de alternativas recreativas.
En José Ignacio, según señalaron oriundos de la localidad a Cadena del Mar (106.5 F.M.), el faro estuvo entre los lugares que recibieron mayor cantidad de público.
La apertura de sus instalaciones integró la 32° edición del Día del Patrimonio, celebrada el sábado 3 y domingo 4 bajo la consigna “Raíces indígenas: pasado, presente y futuro”, con visitas organizadas por la Armada Nacional entre las 10:00 hs. y las 18:00 horas.
La convocatoria trascendió la programación cultural.
Familias, grupos de amigos y viajeros recorrieron la zona; algunos practicaron surf y kitesurf, mientras otros optaron por la pesca, las caminatas sobre la costa, los paseos con mascotas o simplemente por aprovechar el sol.
También llamó la atención la presencia de ciudadanos estadounidenses.
Según información a la que accedió nuestro medio de comunicación, habían llegado a José Ignacio para celebrar una boda, por lo que durante el fin de semana el idioma inglés se escuchó con mayor frecuencia de la habitual.
La emblemática construcción del faro posee casi un siglo y medio de historia.
Su origen respondió a la necesidad de brindar mayor seguridad a la navegación tras una sucesión de naufragios ocurridos durante el siglo XIX.
Luego de una concesión otorgada en 1875, la señal marítima quedó habilitada el 1° de junio de 1877.
Por entonces, el área estaba prácticamente despoblada y quienes se ocupaban del servicio recibían provisiones desde establecimientos rurales cercanos.
Construida en piedra, la torre alcanza aproximadamente 26 metros y su plano focal se encuentra a 32,5 metros sobre el nivel del mar.
Desde allí se obtiene una amplia panorámica del poblado, sus playas y el Océano Atlántico.
A 149 años de su puesta en funcionamiento, el faro volvió a funcionar como punto de encuentro y reafirmó su condición de referencia de la identidad local, en un domingo donde cultura, legado y esparcimiento junto al mar compartieron protagonismo.