SABOR E IDENTIDAD

Fiesta Nacional del Chivito (Punta del Este): receta compartida entre generaciones.

Familias, emprendedores y visitantes se encontraron alrededor de uno de los platos más emblemáticos del país. La demanda obligó a reponer mercadería y también se hizo sentir en restaurantes de la ciudad, mientras la propuesta sumó alternativas sin gluten, café y opciones dulces.

Entre pedidos, preparaciones y encuentros al aire libre, la explanada del Municipio de Punta del Este se convirtió hoy domingo 4 de octubre en un punto de reunión para disfrutar de la gastronomía local.

En Avenida Gorlero y calle 30, la primera Fiesta Nacional del Chivito reunió a quienes mantienen la elaboración tradicional y a emprendedores que ofrecen sus propias versiones.

La programación, anunciada entre las 11:00 horas y las 20:00 hs., incluyó música en vivo, puestos cerveceros, artesanos y propuestas para distintos gustos.

Durante la cobertura de Cadena del Mar, la estimación de concurrencia ya supera las 12.000 personas.

EL MOVIMIENTO LLEGÓ A OTROS RESTAURANTES

La demanda trascendió los stands. Mientras los vendedores continuaban preparando chivitos, otros establecimientos de Punta del Este también recibían comensales que elegían el mismo plato.

El alcalde Javier Carballal señaló que algunos participantes debieron reponer mercadería sobre las 14:00 horas.

También relató que, al recorrer la zona, encontraron restaurantes llenos y comprobaron que el movimiento se extendía hacia otros sectores.

“Hubo gente que se fue a comer incluso hasta el puerto y eso es lo que buscamos”, expresó en diálogo con nuestra emisora (106.5 F.M.).

Entre los distintos puestos, la convocatoria reunió alrededor de 25 espacios.

Muchos de sus responsables comenzaron a trabajar a las 06:30 horas.

DISTINTAS VERSIONES, UN MISMO ENCUENTRO

Gabriel Pérez llegó con una alternativa elaborada en Balneario Buenos Aires.

Según explicó, representa una planta que trabaja exclusivamente sin gluten y ofrece productos para personas celíacas y para quienes eligen ese tipo de alimentación.

“Nosotros trabajamos 100% sin gluten”, indicó.

Consultado sobre la respuesta del público, respondió: “Excelente, acompañó el clima, así que lo estamos disfrutando nosotros también”.

En otro puesto, un comerciante presentó sus variedades de chivito completo y alemán.

“Estamos muy conformes”, manifestó durante la recorrida.

A esas opciones se incorporaron café y puntos dulces.

UNA HISTORIA QUE COMENZÓ EN EL MEJILLÓN

El vínculo del chivito con Punta del Este tiene una historia familiar detrás.

Según el relato de Graciela Carbonaro, hija de su creador, el origen se remonta a 1944, cuando una visitante pidió carne de chivo en el bar El Mejillón.

Antonio Carbonaro no tenía ese producto, pero buscó una alternativa para atenderla: preparó pan con manteca, un churrasco de lomo y jamón.

El nombre conservó la referencia al pedido original, aunque la carne utilizada era vacuna.

Con los años se agregaron ingredientes y variantes.

Aquella preparación terminó convirtiéndose en un emblema gastronómico que hoy reúne a distintas generaciones alrededor de la mesa.