AMBIENTE Y DESARROLLO
Delfín y Tortuga sin vida: inquietud entre ambientalistas por situación de fauna marina.
El cetáceo fue trasladado a Facultad de Veterinaria para su evaluación, según reportes de oyentes. Vecinos también manifestaron a través del referente ambiental Gabriel Pereira, sobre la presencia de una tortuga en la misma zona en las últimas horas, también muerta.
La aparición de distintos ejemplares sin vida de especies marinas, tanto en la zona de Jaureguiberry (Canelones) así como en el Océano Atlántico -en los últimos días-, encendió señales de alerta entre residentes y oyentes de Cadena del Mar, en un contexto de creciente preocupación por el estado de los ecosistemas costeros.
El ambientalista Gabriel Pereira, más conocido como “Maxi Oruga”, fue quien dio a conocer este último hallazgo.
El pasado 25 de marzo fue encontrado un delfín oceánico, cuyo traslado hacia la Facultad de Veterinaria se dispuso con el objetivo de realizarle una evaluación y determinar su estado.
Al día siguiente, el 26 de marzo, se reportó también la presencia de una tortuga en el mismo sector, lo que refuerza la inquietud por la posible afectación de distintas especies en un mismo entorno geográfico, enunció el precitado ambientalista.
De acuerdo con la información recabada por esta emisora, ambos episodios ocurrieron en un lapso cercano, lo que incrementa los interrogantes sobre las condiciones ambientales en la zona.
En paralelo, la empresa prospectora vinculada a estudios sísmicos negó cualquier relación entre estos hechos y la actividad registrada el 22 de marzo de 2026, señalando que el animal habría sido avistado antes del inicio de las tareas (ballena muerta flotando en el mar).
Pese a ello, la coincidencia temporal entre los eventos y la presencia de distintas especies afectadas mantiene abiertas las dudas: “Me pregunto qué habrá sido de la tortuga”, expresó quién aportó la información, reflejando la incertidumbre que persiste.
Este escenario se inscribe en una secuencia de episodios recientes que han generado preocupación.
La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) manifestó el pasado 24 de marzo su inquietud tras el hallazgo de una ballena son vida en alta mar, en un área próxima a los trabajos de prospección sísmica que se realizan frente a la plataforma continental uruguaya, en el marco de la búsqueda de hidrocarburos.
El hecho volvió a generar cuestionamientos del sector pesquero hacia el Ministerio de Ambiente por los posibles efectos de esta actividad sobre el ecosistema marino.
En ese marco, la reiteración de situaciones que involucran distintas especies vuelve a colocar el foco en la necesidad de monitoreo, análisis técnico y seguimiento ambiental en áreas donde se desarrollan este tipo de intervenciones.