CERO CRITERIO HUMANITARIO
Cárcel Domingo Arena: Juez negó salida a militar preso para velatorio y entierro de su hermano tupamaro.
Una decisión judicial adoptada durante la Feria Judicial Mayor, reabrió el debate sobre las valoraciones humanitarias en causas vinculadas a la dictadura, tras impedir que un general retirado concurriera al sepelio de un familiar directo vinculado a la fracción política contraria. El colega periodista Leonardo Haberkorn, realizó una clara narración para el Observador, que es fuente inicial del presente artículo.
El General retirado Daniel Castellá, actualmente recluido en la cárcel de Domingo Arena, solicitó autorización para asistir al velatorio y entierro de su hermano Arturo Castellá, fallecido a los 76 años.
El pedido fue rechazado por el Juez Dr. Sebastián Puñales, quien actúa como subrogante durante la Feria Judicial Mayor.
Arturo Castellá fue integrante del MLN-Tupamaros y permaneció preso desde 1972 hasta el final de la Dictadura en 1985.
Su hermano Daniel fue condenado en diciembre pasado a 13 años y seis meses de prisión por el denominado “caso Roslik”, por delitos de privación de libertad, abuso de autoridad y lesiones graves.
El Magistrado confirmó la negativa, aunque no explicó públicamente los fundamentos de su resolución.
Según indicó la familia, el militar tampoco fue notificado de las razones del rechazo.
“Éramos muy unidos y queríamos que pudiera despedirlo”, expresó Guillermo Castellá -otro de los hermanos-; según el detallado artículo de Leonardo Haberkorn.
Reacciones:
La decisión generó cuestionamientos desde sectores históricamente enfrentados.
Militares presos calificaron la medida como innecesariamente cruel, mientras que desde Crysol -organización de ex presos políticos-, su Presidente Gastón Grisoni sostuvo que, sin relativizar las condenas por Terrorismo de Estado, despedir a un familiar “es un acto humanitario”.
El episodio volvió a poner sobre la mesa la tensión entre el rigor del castigo penal y las consideraciones humanitarias, en un terreno donde memoria, justicia y sensibilidad social siguen generando controversia en Uruguay.