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Sentencia histórica en EE.UU.: Restaurante condenado a pagar millones de dólares a mozos por "robo de propinas".
Un tribunal federal de Texas falló a favor de 750 trabajadores de la cadena Perry’s Steakhouse & Grille, tras demostrarse que la empresa utilizaba las gratificaciones de los clientes para cubrir costos operativos y salarios internos. La resolución obliga al propietario a responder incluso con su patrimonio personal.
El sistema de propinas en los Estados Unidos enfrenta un sismo legal que podría transformar las reglas de juego para miles de establecimientos.
La justicia federal de Texas concluyó que la cadena de restaurantes de lujo Perry’s Steakhouse utilizó de forma ilegal el dinero de los mozos para reducir sus propios costos laborales.
La relevancia del caso, que se originó en 2022 a través de una demanda colectiva, radica en la desnaturalización del concepto de "crédito por propina".
Bajo esta figura legal, un empleador puede pagar un sueldo base de apenas 2,13 dólares por hora, siempre que las propinas completen el salario mínimo; sin embargo, al desviar esos fondos para pagar a personal de "segunda línea" (como empleados de limpieza o preparación de mañana), la empresa pierde automáticamente el derecho a ese beneficio fiscal.
La investigación judicial reveló que los mozos de 13 sucursales eran obligados a aportar parte de sus ingresos a un pozo común que luego se distribuía entre trabajadores que no tenían contacto directo con los comensales.
Esta práctica, según el tribunal, fue un mecanismo para que la empresa evitara pagar salarios de mercado con fondos propios, cargando el costo operativo sobre las gratificaciones voluntarias de los clientes.
El propietario de la firma, Christopher Perry, fue señalado con responsabilidad personal en el fallo, lo que significa que deberá cubrir la indemnización con sus bienes particulares si la sociedad anónima no logra afrontar el pago de los 21 millones de dólares.
Este precedente judicial envía una señal de alerta a todo el sector gastronómico en un momento donde el debate sobre el "salario digno" y la transparencia en las propinas está en el centro de la agenda política estadounidense.
El tribunal rechazó el argumento de la defensa, que sostenía que estos esquemas son "habituales" en el sector, reafirmando que ninguna costumbre comercial puede estar por encima de la ley federal de protección al trabajador.
Para los expertos laborales, esta sentencia no solo hace justicia con los 750 damnificados, sino que probablemente dispare una ola de auditorías y demandas similares en otros estados de la unión en lo que resta de este 2026.
El fallo subraya los requisitos estrictos para que un restaurante pueda pagar el mínimo de 2,13 dólares por hora:
Complemento obligatorio: Las propinas deben asegurar que el trabajador alcance el salario mínimo legal por hora.
Exclusividad del cliente: Solo pueden participar del fondo común los empleados que brindan atención directa (mozos, barmans).
Prohibición de desvío: Incluir a personal de cocina, limpieza o administrativos invalida el crédito, obligando al patrón a pagar el salario mínimo completo de su bolsillo.
Con esta condena récord, la Justicia estadounidense deja en claro que las propinas pertenecen exclusivamente a quienes las ganan en el salón, marcando un límite infranqueable para las empresas que buscan maximizar ganancias a costa del esfuerzo directo de su personal de servicio.