CLIMA ADVERSO

Río Paraná (Fenómeno del Niño): el caudal podría duplicarse ante el fuerte impacto climático.

La Entidad Binacional Yacyretá mantiene un monitoreo permanente ante la posibilidad de lluvias superiores a lo habitual durante los próximos meses. En determinados escenarios, el caudal afluente a la represa podría llegar a duplicar el promedio histórico, aunque actualmente los niveles permanecen por debajo de los umbrales de alerta.

El fenómeno de El Niño vuelve a colocar bajo seguimiento a la cuenca del río Paraná.

Los modelos hidrometeorológicos analizados por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) proyectan una elevada probabilidad de que las condiciones asociadas al fenómeno persistan durante lo que resta de 2026 y los primeros meses de 2027, favoreciendo un escenario de precipitaciones superiores a las habituales en sectores de la cuenca.

Las zonas que podrían recibir mayores precipitaciones incluyen el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino, regiones cuyos aportes tienen incidencia directa sobre el comportamiento del Paraná y, por lo tanto, sobre el caudal que llega a la central hidroeléctrica Yacyretá.

De acuerdo con la información difundida por la entidad, en episodios anteriores asociados a condiciones similares el caudal afluente llegó a duplicar ocasionalmente el promedio histórico.

La advertencia no significa que actualmente exista una emergencia por inundaciones.

El último aviso hidrológico disponible de Yacyretá, correspondiente al 22 de septiembre, señalaba que los caudales se encontraban por encima del promedio de septiembre, establecido en 12.339 metros cúbicos por segundo, pero con una tendencia descendente y todavía por debajo de los niveles de alerta. Para esa fecha, el caudal afluente se estimaba en unos 18.000 m³/s, con una previsión de descenso hacia valores de entre 17.500 y 15.000 m³/s.

En Puerto Ituzaingó, Argentina, el nivel del río se ubicaba alrededor de los 2,01 metros, frente a un nivel de alerta establecido en 3,50 metros.

En Puerto Ayolas, Paraguay, la medición se encontraba en torno a 3,7 metros, con un nivel de alerta de 4,20 metros y un nivel de inundabilidad para la ciudad de 4,50 metros.

La evolución del río dependerá de varios factores y no exclusivamente de la intensidad de El Niño.

Yacyretá señaló que también deben considerarse la cantidad y distribución efectiva de las lluvias, la humedad acumulada en los suelos y la operación de las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba.

Por ese motivo, un escenario climático favorable a mayores precipitaciones no permite establecer por sí solo una altura determinada del río en un punto específico.

Ante una eventual crecida significativa, la entidad cuenta con estructuras de descarga destinadas a evacuar excedentes de agua que no puedan ser procesados mediante las turbinas.

El objetivo es contribuir a atenuar los picos de las crecidas y mantener controlado el flujo aguas abajo.

Además, el sistema de monitoreo permite anticipar determinadas situaciones y comunicar las previsiones a las autoridades y comunidades ribereñas.

El aumento del caudal tampoco se traduce automáticamente en una mayor generación eléctrica.

Yacyretá es una central hidroeléctrica de llanura y, durante grandes crecidas, el aumento del nivel del río aguas abajo reduce el denominado salto neto, es decir, la diferencia de altura entre el embalse y el cauce.

Esto puede disminuir la eficiencia de las turbinas y hacer que se genere menos energía por cada metro cúbico de agua que circula.

Por ahora, el escenario es de seguimiento preventivo y no de una situación de emergencia.

La EBY mantiene el monitoreo de las precipitaciones y de los ríos que integran la cuenca de aporte a la represa, mientras las proyecciones para los próximos meses determinarán si el fenómeno climático se traduce efectivamente en nuevas crecidas del Paraná.