TENSIÓN

Sáhara Occidental: termina la misión de paz y temen una escalada militar.

Los vetos cruzados de Estados Unidos y Rusia impidieron renovar el despliegue internacional establecido en 1991. Naciones Unidas inició su retirada, mientras persiste la disputa territorial entre Marruecos y el Frente Polisario.

Naciones Unidas comenzó el 1 de noviembre el proceso de desmantelamiento de su misión de paz en el Sáhara Occidental, después de que el Consejo de Seguridad no lograra renovar su mandato.

La decisión cierra 35 años de presencia internacional y genera preocupación por el riesgo de nuevos enfrentamientos en el norte de África. 

La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental, conocida como MINURSO, fue creada en 1991 para supervisar el alto el fuego y facilitar una consulta de autodeterminación. Ese referéndum nunca se concretó.

El bloqueo se produjo por diferencias sobre el futuro de la operación. Estados Unidos propuso modificar su orientación y eliminar la referencia explícita a la consulta popular. Rusia vetó el texto y presentó una prórroga alternativa, que fue rechazada por Washington.

China cuestionó la falta de consultas y se abstuvo ante la iniciativa estadounidense. 

El vencimiento del mandato, ocurrido el 31 de octubre, no supuso una salida inmediata de todo el personal.

La organización prevé repatriar unos 160 observadores militares y retirar aproximadamente 180 empleados civiles y colaboradores, sin un plazo definitivo anunciado para completar el proceso. 

UNA DISPUTA SIN RESOLVER

El conflicto se remonta a la descolonización del territorio, antigua colonia española. Marruecos defiende su soberanía y propone una autonomía bajo su administración, mientras el Frente Polisario reclama que la población saharaui pueda decidir su futuro.

Las diferencias sobre el padrón electoral y las condiciones de la consulta impidieron avanzar hacia el referéndum. Además, el alto el fuego se quebró en 2020, por lo que la misión continuó operando en un escenario de hostilidades y negociaciones estancadas. 

La retirada reduce la capacidad internacional de observar incidentes y advertir sobre un deterioro de la seguridad. La tensión también involucra a Argelia, que respalda al Polisario y mantiene una fuerte rivalidad con Marruecos.

Ambos países rompieron relaciones diplomáticas en 2021. 

La estabilidad del norte de África resulta relevante para Europa por sus vínculos energéticos, comerciales y migratorios.

Naciones Unidas mantendrá sus esfuerzos diplomáticos mediante el enviado personal del Secretario General, Staffan de Mistura.