Horror Internacional
Muerte de Modelo Argentina: 3 años después cambió la carátula de Suicidio a Femicidio.
Un novio violento y un suicidio inverosímil se transformó en lo que todos sospechaban: fue asesinada la joven Agostina Jalabert. El denominador común: investigación estuvo plagada de irregularidades.
El cuerpo sin vida de la joven modelo Agostina Jalabert, de 31 años, fue encontrado en su propio hogar en Playa del Carmen (México), el 18 de febrero de 2023; tal cual lo informó Cadena del Mar oportunamente.
Desde ese momento, la versión oficial sostuvo que se trataba de un suicidio, hipótesis que rápidamente despertó profundas dudas tanto en el entorno íntimo de la víctima como en su familia en Argentina. Las inconsistencias en la escena, sumadas a testimonios que daban cuenta de una relación marcada por la violencia, encendieron las alarmas y motivaron un reclamo constante de justicia.
Con el paso del tiempo, comenzaron a salir a la luz una serie de irregularidades en la investigación inicial: pruebas mal recolectadas, pericias incompletas y decisiones judiciales que favorecieron el cierre prematuro del caso. A ello se sumó la ausencia de un abordaje con perspectiva de género, pese a que existían antecedentes de control, maltrato y episodios de agresión por parte de su pareja.
La familia de Agostina, lejos de aceptar la versión oficial, impulsó una incansable lucha para que el caso fuera revisado. Presentaron informes forenses independientes y reunieron elementos que demostraban que las lesiones que presentaba el cuerpo no eran compatibles con un suicidio, sino con una muerte violenta provocada por un tercero.
Finalmente, a casi tres años del hecho, la Justicia resolvió cambiar la carátula del expediente a femicidio, reconociendo que Agostina fue asesinada. La decisión representa un giro clave en la causa y valida las sospechas que desde el primer día sostuvieron sus seres queridos.
En este nuevo escenario, la expareja de la modelo es intensamente buscada a nivel internacional, mientras se avanza en la reconstrucción de los últimos días de la joven y en el esclarecimiento de las responsabilidades penales. El caso de Agostina Jalabert vuelve a poner en evidencia las fallas estructurales en la investigación de muertes de mujeres y la necesidad de respuestas judiciales rápidas, rigurosas y con enfoque de derechos humanos.