IMPACTO AMBIENTAL

México (isla Socorro): 100 ovejas alteraron el 30% del territorio.

Los animales fueron introducidos en 1869 como fuente de alimento y, sin depredadores naturales, llegaron a multiplicarse hasta alcanzar unos 5.000 ejemplares. El sobrepastoreo provocó pérdida de vegetación, erosión y daños sobre especies nativas.

Unas 100 ovejas fueron llevadas en 1869 a la isla Socorro, en el Pacífico mexicano, para disponer de una fuente de alimento.

Con el paso de las décadas se volvieron ferales y su presencia terminó provocando una profunda transformación del ecosistema.

Sin enemigos naturales que limitaran su población, el rebaño llegó a rondar los 5.000 animales.

El consumo permanente de plantas y el pisoteo afectaron la regeneración vegetal, compactaron el suelo y favorecieron procesos de erosión.

Los daños alcanzaron aproximadamente el 30% de la superficie de la isla y más de 2.000 hectáreas de vegetación nativa. La modificación del hábitat también repercutió sobre especies endémicas que dependen de esos ambientes.

El caso refleja la particular vulnerabilidad de los ecosistemas insulares, donde plantas y animales evolucionaron durante largos períodos sin enfrentarse a determinados herbívoros introducidos por el ser humano.

A partir de 2009 comenzó un programa para eliminar las ovejas ferales y, tras su erradicación, distintas áreas mostraron una importante recuperación de la cobertura vegetal.

La experiencia de Socorro demuestra cómo la introducción de apenas un centenar de animales puede generar consecuencias ambientales durante más de un siglo y por qué prevenir la llegada de especies invasoras resulta mucho más sencillo que reparar posteriormente sus efectos.