RECTA FINAL

Lula y Flávio Bolsonaro (Brasil): cerraron último debate entre acusaciones y tensión a horas de la elección.

Casi 159 millones de ciudadanos están habilitados para votar mañana domingo 25 de octubre. Las últimas encuestas reflejan un empate técnico entre el actual Presidente y el Senador opositor, hijo del ex Mandatario Jair Bolsonaro, en una definición de enorme importancia para América Latina.

La República Federativa de Brasil se prepara para elegir a su próximo Presidente tras el último enfrentamiento televisivo entre Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), celebrado ayer viernes 23 de octubre en los estudios de TV Globo, en Río de Janeiro.

Durante el encuentro, ambos aspirantes confrontaron sus posiciones sobre economía, infraestructura, seguridad pública y políticas sociales.

La discusión comenzó con planteamientos vinculados a la gestión del país, pero derivó en cuestionamientos personales y acusaciones cruzadas de corrupción.

Uno de los momentos más controvertidos se produjo cuando Bolsonaro utilizó la expresión "nueve dedos" para referirse a Lula, en alusión a su falta de meñique.

El Presidente, por su parte, cuestionó al Senador por haber ejercido la Defensa de un policía investigado por la muerte de una niña de cinco años durante una intervención en el estado de Río de Janeiro.

En materia económica, el representante opositor defendió la reducción del gasto público, prometió aumentos jubilatorios superiores a la inflación y aseguró que mantendría el programa Bolsa Família.

También mencionó las políticas del Presidente argentino Javier Milei al explicar su postura sobre las cuentas estatales.

Lula reivindicó las inversiones de su administración, las medidas destinadas a recuperar el poder adquisitivo y la asistencia a los sectores más vulnerables. Asimismo, cuestionó los recortes presupuestales promovidos por su adversario y destacó el papel del Estado en el desarrollo productivo.

La seguridad pública generó otro intercambio de críticas, particularmente sobre el combate al crimen organizado y las responsabilidades de los distintos gobiernos. También surgieron diferencias respecto de las obras de infraestructura, la actividad agropecuaria y la protección ambiental.

En cuanto al panorama electoral, los relevamientos indican un empate técnico.

En la primera vuelta, celebrada el domingo 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, equivalentes a 56.104.268 sufragios, mientras Lula reunió el 45,16%, con 53.876.617 adhesiones, según los resultados difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE).

La principal economía de América Latina, con una población superior a los 210 millones de habitantes y aproximadamente 159 millones de electores habilitados, definirá quién ejercerá el Poder Ejecutivo durante los próximos cuatro años.

El desenlace tendrá especial trascendencia para Uruguay, debido a los vínculos comerciales y diplomáticos con su vecino y al papel de ambas naciones dentro del Mercado Común del Sur (MERCOSUR).

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