Del hockey a la Casa de Gobierno
Histórico giro: Países Bajos tiene al Primer Ministro más joven y un “primer caballero” argentino.
La asunción de Rob Jetten como jefe de Gobierno reconfigura el mapa político neerlandés y coloca en escena al bonaerense Nicolás Keenan, figura del hockey argentino, en un rol simbólico sin precedentes.
Países Bajos inauguró una nueva etapa institucional el domingo 23 de febrero con la asunción de Rob Jetten como Primer Ministro, convirtiéndose en el dirigente más joven en alcanzar ese cargo en la historia del país y el primero abiertamente gay en liderar el Ejecutivo neerlandés.
La llegada del líder del partido Demócratas 66 no solo supone un giro generacional en La Haya, sino que además instala un elemento inédito en la escena política europea: la presencia pública de su pareja, el argentino Nicolás Keenan, quien pasa a ocupar un lugar protocolar equiparable al de un “primer caballero”.
Jetten, de 38 años, construyó su carrera en el Parlamento neerlandés con una fuerte impronta en políticas climáticas, transición energética y defensa de derechos civiles. Antes de alcanzar la jefatura de Gobierno, se desempeñó como Ministro de Clima y Energía y Viceprimer Ministro. Su llegada al poder se dio en el marco de una coalición multipartidaria, modalidad habitual en el sistema parlamentario de Países Bajos, donde la fragmentación política exige acuerdos amplios para sostener mayorías legislativas.
La dimensión simbólica de esta nueva administración cobró relevancia internacional por la figura de Nicolás Keenan. Nacido el 6 de mayo de 1997 en Buenos Aires, el delantero integra la selección argentina de hockey sobre césped, Los Leones, y compite profesionalmente en la liga neerlandesa con el club Klein Zwitserland. Su relación con Jetten se hizo pública en 2022 y la pareja anunció su compromiso en noviembre de 2024.
Aunque la legislación neerlandesa no contempla formalmente el cargo de “primer caballero” para la pareja del jefe de Gobierno, la tradición mediática y protocolar otorga visibilidad institucional a quien acompaña al mandatario en actos oficiales y eventos de Estado. En ese marco, Keenan se convierte en el primer argentino en asumir ese rol simbólico en la historia política del país europeo.
El fenómeno fue rápidamente vinculado por la prensa internacional con la influencia argentina en la vida pública neerlandesa, marcada desde 2013 por la figura de la Reina Máxima Zorreguieta, nacida en Buenos Aires y actual consorte del Rey Guillermo Alejandro. La presencia simultánea de dos argentinos en espacios centrales del poder —la Corona y el Ejecutivo— refuerza ese puente cultural entre ambas naciones.
Países Bajos fue el primer país del mundo en legalizar el matrimonio igualitario en 2001, y la asunción de Jetten consolida esa tradición de avanzada en materia de derechos civiles. La visibilidad de su vínculo con Keenan fue celebrada por organizaciones sociales y amplios sectores políticos como una expresión de normalización y diversidad en el liderazgo institucional.
En términos geopolíticos, el nuevo Gobierno buscará fortalecer la agenda climática europea, sostener la integración comunitaria dentro de la Unión Europea y estabilizar un escenario político que en los últimos años estuvo atravesado por tensiones internas y debates migratorios.
La proyección internacional de esta dupla —un Primer Ministro reformista y un deportista argentino de alto rendimiento— instala un relato político y cultural que trasciende la coyuntura. Más allá de la carga simbólica, el desafío para Jetten será consolidar gobernabilidad en un Parlamento fragmentado y traducir su capital político en reformas concretas, mientras que Keenan, desde un rol no institucional pero altamente visible, se perfila como un actor social con capacidad de influencia en ámbitos deportivos y de inclusión.
La escena neerlandesa abre así una nueva página donde juventud, diversidad y proyección internacional se combinan en un escenario que ya despierta atención global y que podría redefinir la narrativa contemporánea del liderazgo político europeo.