PRIMEROS COLETAZOS

Guerra Medio Oriente: ataques a refinerías y yacimientos hacen subir el petróleo.

La escalada militar entre Irán, Israel y sus aliados, sumó en las últimas horas un nuevo factor de preocupación mundial: los ataques directos a instalaciones energéticas estratégicas. El conflicto, iniciado tras la ofensiva del 28 de febrero, comenzó a impactar en el abastecimiento de gas y petróleo, provocando subas en los precios internacionales y temor a una crisis global.

La situación en Medio Oriente continúa deteriorándose con enfrentamientos en varios frentes y amenazas sobre infraestructuras clave, lo que mantiene en alerta a gobiernos, mercados y organismos internacionales ante el riesgo de que la confrontación se extienda a toda la región.

Ataques a yacimientos y complejos energéticos:

Uno de los hechos más relevantes de las últimas horas fue el bombardeo israelí contra el yacimiento gasífero South Pars-North Dome, compartido por Irán y Qatar, considerado la mayor reserva de gas natural del mundo y fundamental para el abastecimiento de la República Islámica.

En respuesta, Irán atacó el complejo industrial Ras Laffan, en Qatar, el mayor puerto de exportación de gas natural licuado del planeta, lo que elevó la tensión y encendió alarmas sobre el suministro energético global.

También se registraron incendios en refinerías de Kuwait tras ataques con drones, el impacto de un dron en la refinería saudita Samref, en el mar Rojo, y el cierre de un complejo gasífero en Abu Dabi luego de la caída de restos de misiles interceptados.

Amenazas y combates en distintos países:

El ejército iraní advirtió que podría destruir infraestructuras energéticas en Medio Oriente si continúan los ataques contra su territorio.

Al mismo tiempo, el grupo Hezbolá aseguró que combate el avance de las fuerzas israelíes en el sur del Líbano, mientras fuentes cercanas a Naciones Unidas indicaron que el ejército de Israel avanza lentamente y destruye aldeas en su camino.

El petróleo se dispara y crece la preocupación mundial:

Los ataques a instalaciones energéticas tuvieron impacto inmediato en los mercados.

El barril de Brent superó los 114 dólares y llegó a picos cercanos a 118, mientras que el West Texas Intermediate también subió, reflejando el temor a una interrupción del suministro.

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con destruir yacimientos iraníes si continúan los ataques contra Qatar, mientras que China calificó como inaceptable la muerte del dirigente iraní Alí Larijani en un bombardeo atribuido a Israel.

En medio de la tensión, la Federación de Fútbol de Irán señaló que el país no boicoteará el Mundial, aunque sí evalúa medidas contra la potencia del Norte, lo que muestra que el conflicto comienza a extenderse también al plano político y deportivo.

La escalada militar mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de que nuevos ataques contra refinerías y yacimientos provoquen una crisis energética con consecuencias en todo el mundo.