MEDIDAS
Francia: restricción de "químicos eternos" en la industria de la moda y cosmética.
Con la entrada en vigor de una nueva legislación, el país de la Unión Europea se convierte en pionero al prohibir la fabricación y venta de productos que contienen PFAS. Estas sustancias, vinculadas a graves problemas de salud, dejarán de utilizarse en ropa y cosméticos, marcando un precedente en la protección ambiental y sanitaria en el viejo continente.
Impacto de la medida y alcance
La prohibición francesa apunta directamente a las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), apodadas "químicos eternos" debido a su resistencia extrema a la descomposición natural.
Estas sustancias se encuentran actualmente en casi todos los entornos del planeta, incluso en órganos humanos, y su exposición se asocia a patologías como el cáncer y defectos congénitos.
La nueva ley, firmada por el presidente Emmanuel Macron tras un fuerte impulso del Partido Verde, establece restricciones claras:
Sectores afectados: Queda prohibido el uso de PFAS en prendas de vestir, productos cosméticos y cera para esquís.
Agua potable: El gobierno queda obligado a realizar análisis rutinarios en el suministro de agua municipal para detectar la presencia de estas sustancias.
Excepciones: La normativa excluye, por el momento, los revestimientos antiadherentes de sartenes y los equipos utilizados por servicios de emergencia esenciales.
Hacia una regulación internacional
La decisión francesa ha generado un efecto dominó en la región. Dinamarca ya ha anunciado que implementará una prohibición similar en julio de este año, mientras que la Unión Europea evalúa extender estas restricciones a todos sus estados miembros.
Durante el debate parlamentario, el impacto visual fue clave para la aprobación de la ley: 14 diputados presentaron análisis capilares que demostraron que todos ellos tenían rastros de químicos eternos en su organismo, evidenciando que la contaminación no es solo ambiental, sino que ya forma parte de la biología de la población.