Invierno caliente

Récord bajo las sábanas (Juegos Olímpicos 2026): agotaron 10.000 preservativos en 72 horas.

La Villa Olímpica de los Juegos de Invierno Milano-Cortina 2026 volvió a confirmar que la competencia no se limita a las pistas: los preservativos gratuitos distribuidos entre los atletas se agotaron en apenas tres días, obligando a los organizadores a gestionar un reabastecimiento urgente.

En pleno invierno europeo y con temperaturas bajo cero en las sedes de competencia, el clima dentro de la Villa Olímpica parece haber sido muy distinto.

Según reportes de medios internacionales, los 10.000 preservativos que formaban parte del stock inicial destinado a los deportistas se terminaron en tiempo récord, apenas 72 horas después de la apertura oficial de los alojamientos.

La distribución gratuita de anticonceptivos forma parte de una tradición instaurada desde los Juegos de Seúl 1988, como política de promoción de la salud sexual y prevención de infecciones de transmisión sexual entre los competidores. Sin embargo, la demanda registrada en esta edición sorprendió por su rapidez, generando una situación que obligó a los organizadores a anunciar una nueva tanda de provisión.

Si bien el número puede parecer elevado, resulta considerablemente menor al de otras ediciones, especialmente los Juegos Olímpicos de verano, donde la cantidad de atletas es mayor y la entrega suele alcanzar cifras mucho más amplias. A modo de comparación, en París 2024 se distribuyeron cientos de miles de preservativos.

Más allá del tono anecdótico, el hecho vuelve a poner en foco un aspecto conocido —aunque pocas veces explicitado— de la vida en la Villa Olímpica: jóvenes atletas de alto rendimiento, provenientes de todo el mundo, conviviendo durante semanas bajo un mismo techo. Una postal que combina disciplina deportiva, adrenalina competitiva y, según parece, una intensa vida social fuera del calendario oficial.