FENÓMENO CLIMÁTICO

El Niño (América Central): vuelve a poner en jaque al Canal de Panamá.

Este fenómeno reduce las reservas de agua que permiten operar las esclusas y obliga a restringir el tránsito marítimo. El impacto podría alcanzar las cadenas internacionales de suministro si las condiciones continúan deteriorándose.

La gran vía de navegación enfrenta nuevas restricciones por la falta de lluvias y la reducción del caudal que alimenta su cuenca hidrográfica.

La situación obligó a limitar nuevamente el tránsito de embarcaciones para preservar las reservas de agua.

La vía es clave para el comercio mundial, ya que conecta los océanos Atlántico y Pacífico sin necesidad de rodear Sudamérica.

En 2025 registró 13.404 tránsitos y transportó productos como granos, vehículos, gas natural licuado y otras cargas energéticas.

El problema es que su operación requiere grandes cantidades de agua dulce.

Entre mayo y agosto, las lluvias estuvieron 34% por debajo del promedio histórico, mientras que el aporte de agua a la cuenca cayó 44%.

Ante este escenario, la Autoridad del Canal redujo progresivamente los cupos diarios y limitó el calado permitido de los barcos.

El antecedente inmediato es 2023, cuando la sequía asociada a El Niño redujo los cruces hasta 22 por día en noviembre, provocando congestión y mayores costos.

Ahora, además de las restricciones hídricas, existe una elevada demanda: algunos cupos de última hora superaron USD 1 millón y, excepcionalmente, alcanzaron los USD 4 millones.

La evolución de las precipitaciones en los próximos meses será decisiva para determinar si las medidas actuales son suficientes o si deberán aplicarse nuevas restricciones para asegurar la continuidad de las operaciones.