DEMOCRACIA DEMORADA

Dictadura Cubana (amenazas): “Baño de Sangre” ante eventual ofensiva estadounidense.

El régimen de La Habana endureció su discurso contra Washington luego de reportes de inteligencia sobre drones militares y crecientes advertencias de la Casa Blanca.

La tensión entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar con fuerza este fin de semana luego de que el Cancillería del régimen dictatorial cubano, Bruno Rodríguez, advirtiera que una eventual acción militar norteamericana contra la isla derivaría en un “baño de sangre” y aseguró que La Habana responderá “hasta las últimas consecuencias”.

Las declaraciones surgieron en medio de una creciente preocupación de Estados Unidos por el fortalecimiento de los vínculos estratégicos entre Cuba, Rusia e Irán, especialmente en torno al desarrollo y adquisición de tecnología militar vinculada a drones.

Según información divulgada por colegas periodistas estadounidenses y europeos -citando fuentes de inteligencia norteamericanas-, el gobierno cubano habría adquirido más de 300 drones militares de fabricación rusa e iraní desde el año 2023.

Los reportes indican además que autoridades de la isla habrían discutido escenarios de uso contra objetivos estadounidenses en el Caribe, incluyendo la base naval de Guantánamo, embarcaciones militares e incluso zonas próximas al Estado de Florida.

Frente a esas versiones, Rodríguez acusó a Estados Unidos de impulsar una narrativa destinada a justificar una eventual escalada militar contra la isla.

Cuba es un país de paz, pero si es atacado militarmente, ejercerá su derecho a la defensa propia hasta las últimas consecuencias”, afirmó el Ministro de Relaciones Exteriores cubano durante declaraciones difundidas públicamente.

En ese mismo contexto lanzó la advertencia sobre un posible “baño de sangre”.

El endurecimiento del discurso cubano coincide además con uno de los momentos más delicados de la relación bilateral en años recientes.

Washington observa con preocupación la presencia de asesores iraníes en La Habana y la cooperación militar e inteligencia entre el régimen cubano y gobiernos considerados adversarios estratégicos de Estados Unidos.

La situación se agravó luego de la visita a Cuba del Director de la CIA (Oficina de Inteligencia), John Ratcliffe, quien trasladó personalmente una advertencia al régimen sobre cualquier acción considerada hostil hacia intereses de su Nación.

De acuerdo con medios de comunicación norteamericanos, Ratcliffe sostuvo que Cuba “ya no puede servir como plataforma para que adversarios de Estados Unidos impulsen agendas hostiles en el hemisferio”.

En paralelo, la Administración de Donald Trump también incrementó la presión política sobre La Habana mediante nuevas sanciones, restricciones económicas y advertencias públicas.

Funcionarios estadounidenses calificaron recientemente como “inaceptable” la situación actual en Cuba y deslizaron posibles medidas adicionales.

El Canciller cubano aprovechó además sus declaraciones para volver a cuestionar la permanencia de la base naval estadounidense en Guantánamo, a la que calificó como una presencia “indeseada” en el territorio.

La única base militar extranjera que hay en Cuba es la base naval de Guantánamo que usurpa Estados Unidos”, expresó Rodríguez.

Mientras tanto, desde el gobierno cubano también surgieron acusaciones sobre una supuesta campaña internacional orientada a preparar política y mediáticamente una agresión contra la isla.

El Vice Canciller, Carlos Fernández de Cossío, denunció que Washington intenta instalar un clima favorable a una eventual intervención.

Aunque funcionarios estadounidenses aclararon que no consideran inminente un ataque desde Cuba, la aparición de reportes sobre drones militares a escasa distancia del territorio norteamericano incrementó las alertas de seguridad en Washington y volvió a colocar al Caribe en el centro de la tensión geopolítica internacional.

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