Punta del Este
Festival "Pan y Queso": consolidó su éxito en una tercera edición multitudinaria.
Más de 6.000 personas disfrutaron de la jornada en el entorno de Narbona. El organizador del evento, Marcos Grolero informó a Cadena del Mar que la instancia reunió a 28 productores artesanales de todo el país y fomentó el networking comercial en el departamento.
Este domingo 15 de marzo, Punta del Este fue sede de la tercera edición del Festival "Pan y Queso", un evento que ya se posiciona como un clásico del calendario gastronómico de Maldonado.
Desde el mediodía, el predio de Narbona recibió a miles de visitantes que recorrieron un total de 38 stands, de los cuales 28 pertenecen a productores artesanales de pan y queso provenientes de diversos puntos del Uruguay.
La jornada, declarada de interés turístico por el Ministerio de Turismo y la Intendencia de Maldonado, combinó talleres de maestros panaderos, charlas sobre quesería natural y una variada oferta que incluyó charcutería, vinos, cervezas y helados artesanales.
En diálogo con Rodrigo Silva, el organizador del evento, Marcos Grolero, destacó la importancia del factor climático y la energía del lugar como "socios fundamentales" del éxito.
"El clima te asegura que venga tanto el público adulto, que prefiere el mediodía, como los más jóvenes que eligen el final del atardecer para curtir el pasto", señaló.
Con la caída del sol, el festival cambió su dinámica hacia un ambiente más distendido, encendiendo las parrillas para el tradicional "choripán de Rubacho" en pan marsellés, bajo una receta parrillera exclusiva, mientras la música de Samba do Marcio marcaba el ritmo del cierre.
Más allá del atractivo recreativo, el festival funcionó como una plataforma de negocios clave para las pequeñas y medianas empresas participantes.
"Es un momento para hacer lobby y networking; muchos productores terminan cerrando negocios directos con hoteleros que pasan por aquí a conocer sus productos", explicaró Grolero.
Tras superar la cifra de 6.000 participantes, el equipo organizador ya proyecta futuras ediciones que continúen poniendo en valor el trabajo de las familias rurales y la producción nacional, consolidando a Punta del Este no solo como un destino de sol y playa, sino como un epicentro de la cultura artesanal uruguaya.