GENERACIÓN DORADA

Tamara Paganini (Gran Hermano): “No daba más; Solange era la más difícil de soportar”.

La histórica participante habló después de quedar eliminada, describió el alivio que sintió al abandonar la casa y reconoció que en distintos momentos pensó en retirarse por el desgaste acumulado durante 147 días.

25 años después de aquella primera experiencia que la convirtió en una de las figuras emblemáticas del reality, Tamara Paganini volvió a cruzar la puerta de salida con una sensación muy diferente.

Esta vez, lejos de mostrarse abatida por el resultado, reconoció que necesitaba terminar una convivencia que había comenzado a pesarle emocionalmente y que por momentos llegó a poner en duda su continuidad.

La eliminación se produjo el pasado lunes 24 de agosto, después de un ajustado mano a mano frente a Solange Abraham.

Paganini recibió el 51,1% de los votos frente al 48,9% de su rival y terminó su recorrido en el 8° lugar, luego de permanecer 147 días dentro de la competencia.

“Hay muchos motivos por los que prefiero que se haya dado así, no daba más''.

''Es muy duro y un par de veces pensé en irme”, reconoció posteriormente en A la Barbarossa (Telefe).

UN ALIVIO DESPUÉS DE CINCO MESES

La exjugadora describió su salida como una liberación después de semanas atravesadas por discusiones, estrategias, nominaciones y una convivencia que se volvió especialmente intensa durante la recta final.

“La paz que sentí fue como sacarme una mochila de ladrillos''. Salí pensando: ‘Nadie me va a atacar’. ''Adentro la pasás muy mal, aunque también hay momentos en los que la pasás muy bien”, explicó.

Su reacción inmediatamente después de conocer el resultado ya había mostrado ese sentimiento.

En lugar de lamentar la decisión del público, se mostró entusiasmada por reencontrarse con Sebastián Cavalieri, su pareja, y recuperar aspectos de una cotidianeidad que había quedado suspendida durante casi 5 meses.

EL CONFLICTO CON SOLANGE

El vínculo más deteriorado de su última etapa fue el que mantuvo con Solange Abraham.

Las diferencias entre ambas crecieron progresivamente hasta desembocar en enfrentamientos verbales y acusaciones cruzadas que marcaron buena parte de los días previos a la definición.

Ya fuera de la casa, Paganini no modificó su opinión.

“La persona más difícil de soportar era Solange''

''No creo que elija ser así para jugar; creo que ella es así”, afirmó.

Tamara también reflexionó sobre la distancia que existe entre aquello que experimentan los protagonistas dentro del aislamiento y la forma en que el público consume esas historias desde afuera.

“Quizás para la gente somos muñequitos dentro de una novela y les divierte tener una villana hasta el final”, planteó al intentar explicar por qué determinadas personalidades generan apoyo pese a los conflictos cotidianos.

UNA EXPERIENCIA DISTINTA A LA DE 2001

El regreso tuvo para Paganini un componente particularmente simbólico.

En la primera edición argentina, emitida en 2001, había llegado hasta la final y terminó como subcampeona.

Un cuarto de siglo después aceptó nuevamente el aislamiento, pero encontró una dinámica mucho más extensa y exigente.

Esta segunda participación incluso superó ampliamente los 112 días que había permanecido en aquella temporada inaugural.