LA MORDIDITA
Ricky Martin (Uruguay): Antel Arena vibró con un show que hizo olvidar el temporal.
La presentación del artista puertorriqueño convocó a miles de personas en la capital y ofreció un recorrido por sus grandes éxitos en el marco de su gira internacional.
Una puesta escénica de alto nivel, con bandas en vivo, coreografías y un fuerte vínculo con el público, marcó el regreso de Ricky Martin a Montevideo, tres años después de su último show.
El espectáculo, enmarcado en la gira “Ricky Martin Live 2026”, se extendió durante casi dos horas y reunió a más de ocho mil personas en el Antel Arena, que colmaron el recinto pese a las condiciones meteorológicas adversas.
“Pégate” fue el punto de partida de la noche, en una apertura que propuso desde el inicio una consigna clara: celebrar, bailar y dejar de lado las preocupaciones.
Durante el show, el cantante expresó su cercanía con el público local: “Gente que quiere, gente que ama, eso es Uruguay para mí”, afirmó, antes de agregar: “Esta noche les regalo mi historia”.
El repertorio avanzó con una seguidilla de clásicos como “María”, “Adrenalina”, “Bombón de azúcar” y “Vuelve”, en un recorrido cargado de memoria emocional para distintas generaciones.
La mayoría de las canciones fueron coreadas de principio a fin.
Ricky Martin estuvo acompañado por una numerosa banda de músicos dirigida por Pablo Della Bella, que aportó distintos matices sonoros y tuvo momentos de protagonismo sobre el escenario.
A esto se sumó un cuerpo de baile compuesto por tres parejas, que acompañaron un despliegue coreográfico preciso y de alto nivel.
En los tramos más íntimos, el show encontró uno de sus puntos más altos con las baladas.
Temas como “Tal Vez”, “Gracias por pensar en mí”, “A medio vivir” y “Y todo queda en nada” generaron una fuerte conexión con el público, que asumió el rol de coro en varios pasajes, incluso en fragmentos de “Fuego de noche” y “Te extraño”, guiados por el propio artista.
Uno de los momentos particulares de la noche ocurrió durante “Tu recuerdo”, cuando el cantante decidió detener la interpretación debido a un inconveniente técnico y retomarla desde el inicio: “Vamos a empezar otra vez… no está sonando bien”, explicó, evidenciando su exigencia profesional y respeto por la audiencia.
La propuesta estética incluyó cambios de vestuario que fueron desde tonos oscuros y elegantes hasta un cierre más colorido, acompañado por un segmento de bomba puertorriqueña interpretado por bailarinas, que reforzó el vínculo con sus raíces.
El recital dejó como saldo una noche de celebración total.
Imágenes: c.mood.0 / Christian Fraque