PRESTIGIO INTERNACIONAL

Grandes Fortunas eligen Uruguay: único país latinoamericano en Top 10 de destinos patrimoniales.

La consultora internacional Henley & Partners ubicó a nuestra nación entre las diez jurisdicciones más competitivas del mundo para la movilidad de grandes patrimonios. La solidez institucional, la seguridad jurídica y la estabilidad aparecen entre los principales fundamentos de una posición que no registra equivalentes en América Latina.

En un escenario de creciente competencia entre naciones por atraer capital, talento y proyectos de largo plazo, la firma especializada en programas de residencia y ciudadanía por inversión presentó el Global Wealth Mobility Framework.

La nueva metodología examina las condiciones estructurales que ofrece cada territorio a las personas con elevado poder adquisitivo interesadas en diversificar riesgos, trasladar su residencia o ampliar sus operaciones internacionales.

La evaluación otorgó a Uruguay una puntuación de 71,8 y lo incorporó al grupo de los diez destinos patrimoniales más competitivos del planeta.

El índice no constituye una clasificación de inversiones ni una proyección sobre la llegada de millonarios, sino una medición del atractivo que presenta cada jurisdicción para la radicación y protección de capitales en entornos confiables y previsibles.

Para elaborar el relevamiento se consideraron doce dimensiones, entre ellas la calidad institucional, el Estado de Derecho, la estabilidad política, la protección del patrimonio, el tratamiento tributario, la calidad de vida, las alternativas migratorias para inversores, la movilidad internacional, el ámbito empresarial y la seguridad de las familias.

En el capítulo dedicado a América Latina, los autores señalan que el territorio uruguayo se ha consolidado como uno de los principales receptores de patrimonios provenientes de Argentina y mantiene una corriente sostenida de empresarios e inversores de Brasil.

El estudio también advierte un creciente interés de las denominadas family offices, estructuras encargadas de administrar grandes fortunas familiares y proyectar operaciones de largo alcance.

El posicionamiento alcanzado responde, además, a atributos que trascienden las administraciones de turno y se han afianzado como políticas de Estado.

La continuidad institucional, el respeto por las reglas de juego, la certeza jurídica y la previsibilidad conforman una base sostenida en el tiempo, capaz de generar confianza más allá de los cambios de gobierno.

Ese reconocimiento internacional no se limita al fortalecimiento de la imagen del país.

La llegada de capitales y nuevos residentes puede favorecer la instalación de empresas, promover emprendimientos, estimular la construcción, ampliar la demanda de servicios profesionales, financieros e inmobiliarios y generar un efecto dinamizador sobre la actividad económica y el empleo.

Imagen ilustrativa: Cadena de Mar.