FENÓMENO INTERNACIONAL

Super Bowl LX (Estados Unidos): Bad Bunny hizo historia y sacudió al mundo.

El evento deportivo más visto del planeta volvió a cruzar fronteras culturales con una actuación inédita: el artista puertorriqueño encabezó por primera vez un espectáculo íntegramente en español, ante una audiencia millonaria y con fuerte impacto simbólico. Tuvo también la presencia de celebridades como Ricky Martin, Lady Gaga, Cardi B, Karol G, Pedro Pascal y Jessica Alba, entre otros.

El Super Bowl es mucho más que la final del fútbol americano profesional de Estados Unidos.

Se trata de un fenómeno cultural y mediático que cada año concentra a decenas de miles de aficionados en el estadio y a cientos de millones frente a pantallas de todo el mundo.

En su edición LX, disputada ayer domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), el espectáculo alcanzó nuevas marcas: el estadio recibió alrededor de 70.823 espectadores presentes y la transmisión del juego y con el show, superó los 127 millones de espectadores globales (uno de los más vistos de la historia de la televisión y plataformas online en vivo).

El descanso del partido entre New England Patriots y Seattle Seahawks tuvo como figura central a Bad Bunny, quien se transformó en el primer artista en protagonizar el espectáculo de medio tiempo con repertorio casi íntegramente en español, un hito para la NFL.

Vestido de blanco y con una puesta en escena concebida como un videoclip en vivo, Benito Antonio Martínez Ocasio abrió con “Tití me preguntó” y una frase que resumió el espíritu de la noche: “Esta es la música de Puerto Rico”.

A lo largo del show, el artista mezcló ritmos urbanos con guiños culturales y mensajes de identidad continental.

La actuación avanzó entre coreografías y escenas simbólicas, destacando apariciones de Gaga y Martin, y momentos de alto impacto visual con Cardi B, Karol G, Young Miko, Alix Earle y otros en apoyo.

Las banderas latinoamericanas flamearon cuando Bad Bunny pronunció: “Todos juntos somos América” y “Lo único más poderoso que el odio es el amor”; mensajes que fueron seguidos mundialmente.

Sin percibir honorarios directos —como es tradición en el medio tiempo del Super Bowl—, el artista suma un nuevo hito a su carrera.

Reacción de Donald Trump y la polémica posterior:

La actuación de Bad Bunny no estuvo exenta de controversia.

El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, criticó duramente el show, a través de sus redes sociales, calificándolo como “una de las peores presentaciones de la historia del Super Bowl” y cuestionando el uso del idioma español y el enfoque cultural de la puesta.

Trump afirmó que “nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”, y que la presentación estaba por debajo de los estándares que, a su juicio, deberían representar al país ante una audiencia global.

Las declaraciones reavivaron el debate sobre diversidad cultural, representación latina y los valores que se reflejan en el entretenimiento masivo de Estados Unidos.

Bad Bunny, que ha expresado en otras ocasiones su postura crítica hacia políticas migratorias restrictivas, no respondió directamente a los ataques, pero reafirmó su mensaje de identidad y unidad durante el espectáculo con frases cargadas de simbolismo.

El Super Bowl LX quedará así en la memoria colectiva no sólo por un título deportivo o una puesta espectacular, sino por haber convertido al escenario más visto del mundo en una plataforma de conversación global sobre cultura, música y representación.