SOLICITADA
DELAMAR: "Una campaña de desprestigio no puede imponerse sobre la verdad y los antecedentes".
"En los últimos días se han difundido -nuevamente y como parte de una insistente campaña de desprestigio que ya lleva varios años- afirmaciones que presentan una versión parcial, distorsionada y, en varios casos, directamente falsa sobre el proyecto Delamar en La Barra. No se trata de una diferencia razonable de interpretación sobre un expediente", sostiene el Dr. Ricardo Basso de MELTONY S.A.
Sobre el desarrollo Delamar en La Barra, "quienes lo cuestionan han omitido deliberadamente antecedentes centrales, han aislado fragmentos administrativos fuera de contexto y han intentado instalar la idea de que el proyecto, sus fundaciones o sus actuaciones, habrían permanecido ocultos para las autoridades".
"Pero la realidad es que todos los documentos oficiales -que están a disposición de todo aquel que quiera revisarlos- desmienten ese relato que se ha pretendido, de forma malintencionada, instalar en la opinión pública".

"La cronología es clara: desde 2005 existieron estudios técnicos, fundaciones previstas para el proyecto, actuaciones administrativas, resoluciones expresas de la Intendencia de Maldonado, inspecciones presenciales de técnicos de organismos competentes y autorizaciones para avanzar con distintas etapas de obra".
"Frente a hechos tan concretos, resulta inaceptable que se sostengan medias verdades y falsedades como parte de una campaña orientada a desacreditar un proyecto cuya existencia, evolución y tramitación fueron conocidas por las autoridades durante más de dos décadas".
2005: "El proyecto ya existía y contaba con respaldo técnico".

En julio de 2005, Ingefund realizó los cateos, estudios geotécnicos y análisis de fundación para los futuros edificios.
A partir de esos estudios se diseñaron y ejecutaron las fundaciones previstas para el proyecto.
El plano original de 2005 y el estudio de suelos "son documentos técnicos concretos que prueban que las obras no surgieron de manera repentina ni permanecieron fuera de toda consideración profesional o institucional".
"Presentar ahora esas fundaciones como si fueran una novedad, un hallazgo oculto o una irregularidad desconocida supone ignorar —o silenciar— documentos que existen desde hace más de veinte años".

Años posteriores: la tramitación continuó mediante expedientes oficiales.
Luego de esa etapa inicial, el proyecto siguió su curso a través de actuaciones administrativas formales, conocidas por la Intendencia de Maldonado "y por todos los organismos competentes".
"No hubo un proyecto clandestino ni una obra desarrollada al margen de toda institucionalidad. Hubo expedientes, consultas, autorizaciones, revisiones y actuaciones administrativas sostenidas en el tiempo. Y las autoridades departamentales y demás organismos competentes actuaron en todo momento de acuerdo a las normas vigentes".
"Todo está debidamente documentado".
"Intentar reducir esa historia a una lectura aislada o incompleta de determinados documentos es, como mínimo, una forma de desinformar".

Noviembre de 2020: la Intendencia vuelve a autorizar expresamente el proyecto.
En noviembre de 2020, la propia Intendencia de Maldonado resolvió: “Autorízase el permiso solicitado”.
La resolución de la comuna agrega que la propuesta “se ajusta a la consulta aprobada por resolución 8984/2019”.
El permiso otorgado fue para la construcción de 3.380 m², según surge del documento oficial.
"No se trata de una interpretación, una versión de parte ni una afirmación política. Se trata de una resolución expresa de la Intendencia de Maldonado".
"Por eso, resulta particularmente grave que se pretenda instalar la idea de que el proyecto carecía de conocimiento o validación institucional, cuando el propio organismo competente dejó constancia formal de su autorización".
"Se intenta mostrar que la Intendencia de Maldonado estuvo omisa o que no actuó cuando debió hacerlo, lo que no es verdad".

La Inspección de ANCAP.
El 23 de noviembre de 2020, técnicos de ANCAP realizaron una inspección solicitada en el lugar.
Durante esa instancia "verificaron presencialmente la ubicación prevista de las fundaciones y recibieron las explicaciones técnicas correspondientes".
El registro fotográfico de esa visita "es especialmente contundente: las autoridades técnicas estuvieron físicamente en el predio. Vieron el lugar, verificaron las condiciones existentes y participaron de una instancia de inspección directa".
"No puede sostenerse seriamente que aquello que fue objeto de una inspección presencial hubiera permanecido oculto".
2021: la Intendencia autorizó la continuidad de las actuaciones.
En 2021, la Intendencia de Maldonado autorizó el inicio anticipado de tareas preliminares, los cercos y la implantación del obrador.
También permitió que la tramitación continuara mientras se completaban aspectos administrativos, entre ellos la fusión de padrones.
"Las observaciones que aparecen en el expediente refieren a cuestiones administrativas. No constituyen una declaración de ilegalidad del proyecto ni una constatación de clandestinidad".
"Transformar requisitos administrativos habituales en una supuesta prueba de irregularidad es otra de las medias verdades que se han difundido".
"Los expedientes deben leerse de forma completa, con rigor y respetando su contexto, no seleccionando únicamente aquello que pudiera servir a un relato preconcebido".
"Los documentos están por encima de las operaciones de desprestigio".

La secuencia documentada "no admite dudas":
"En 2005 se realizaron estudios geotécnicos y se proyectaron y ejecutaron las fundaciones.
En los años posteriores, el proyecto continuó su tramitación administrativa.
En 2019 se aprobó la consulta de viabilidad.
En 2020 la Intendencia autorizó expresamente el permiso para construir 3.380 m².
El 23 de noviembre de 2020, técnicos de ANCAP inspeccionaron personalmente el predio.
En 2021 se autorizaron tareas preliminares, cercos y obrador, mientras continuaba la regularización de aspectos administrativos".
Ante esta realidad, "la pregunta es inevitable: si las fundaciones existían desde 2005, si hubo estudios técnicos, expedientes, resoluciones, inspecciones presenciales y autorizaciones de los organismos competentes, ¿cómo puede sostenerse ahora que todo ello habría permanecido oculto?"
La respuesta "está en los propios documentos".
"Las afirmaciones que omiten estos antecedentes no contribuyen a esclarecer. Por el contrario, alimentan una narrativa de desprestigio basada en recortes, silencios y falsedades".
"Los hechos están documentados. Las resoluciones existen. Las inspecciones ocurrieron. Y los organismos competentes intervinieron".
"Eso no puede ser borrado por una campaña de desinformación. La opinión pública tiene derecho a conocer la verdad y a no ser constantemente bombardeada con falsas denuncias, hallazgos que no son tales y señalamientos a las autoridades por no haber cumplido con las obligaciones con las que, como queda demostrado, cumplieron".
"Como material de respaldo adjuntamos:
Plano original del proyecto, año 2005.
Estudio geotécnico y de fundaciones realizado por Ingefund, julio de 2005.
Resolución de la Intendencia de noviembre de 2020.
Fotografía de la inspección realizada por técnicos de ANCAP el 23 de noviembre de 2020.
Actuaciones y autorizaciones administrativas correspondientes a 2021".
Finalmente, una reflexión.
"Maldonado necesita de inversiones que traigan desarrollo y generen oportunidades de empleo para su gente. Para ello trabajan a diario las autoridades".
"Que haya particulares -como este grupo de cinco promitentes compradores- que por intereses personales difamen o pongan obstáculos en el camino de quienes invierten en el departamento y su gente no parece ser la mejor forma de lograr que quienes inviertan lo sigan haciendo ni tampoco de atraer a nuevos emprendimientos a Maldonado".
Dr. Ricardo Basso
MELTONY S.A.
Maldonado, julio de 2026