Preocupación

Maldonado (Los Eucaliptos): familias viven entre aguas servidas desde hace tres años sin respuesta.

Vecinos aseguran que la obstrucción de desagües agravó la situación y provoca daños estructurales, pérdidas materiales y condiciones sanitarias críticas. El caso llegó a la Junta Departamental y al Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, pero aún no tiene solución.

Una situación crítica de inundaciones afecta desde hace al menos tres años a varias familias del barrio Los Eucaliptos, en Maldonado, donde vecinos denuncian la presencia constante de agua estancada —incluso aguas servidas— dentro de sus casas, con consecuencias directas sobre la salud, la infraestructura y la vida cotidiana.

Una de las vecinas damnificadas relató que su casa permanece anegada incluso días después de las lluvias intensas registradas recientemente en el departamento.

Según explicó, el problema comenzó tras la obstrucción de un desagüe en las inmediaciones de su residencia, lo que dejó sin salida el escurrimiento natural del agua.

“Hoy, tres días después de las lluvias, mi casa sigue llena de agua. Esto antes no pasaba”, afirmó.

La mujer indicó que junto a su esposo deben retirar agua de forma constante y que ya han perdido muebles y pertenencias. “Estamos cansados de sacar agua todos los días, es lo único que tenemos y lo estamos perdiendo”, agregó.

El reclamo ha sido presentado en distintas dependencias públicas: La vecina aseguró haber concurrido al Municipio de Maldonado y a otras oficinas sin obtener respuestas concretas.

Además, señaló que existe un expediente formal que fue tratado en la Junta Departamental en el año 2025 y posteriormente elevado al Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial.

“Sinceramente no sé a dónde más ir, a qué puerta golpear. No tengo respuesta de ningún lado”, expresó con preocupación, describiendo una situación de desgaste emocional ante la falta de soluciones.

El problema no se limita a una sola vivienda.

Según surge de testimonios recogidos en la zona por Cadena del Mar, varias familias enfrentan condiciones similares, con acumulación de agua contaminada en patios y ambientes interiores, lo que genera olores, presencia de residuos y riesgos sanitarios.

En ese contexto, la Edil del Partido Nacional, María José Bovio, confirmó que hace unos meses realizó una recorrida en el barrio tras recibir múltiples denuncias vecinales y que constató personalmente la gravedad de la situación.

“Entré a varias casas y había aguas servidas dentro de las viviendas, incluso en el baño, en el living, donde la gente come. Había niños, bebés, adultos mayores viviendo así”, señaló la Legisladora Departamental.

Bovio describió además un escenario alarmante desde el punto de vista sanitario. “Había materia fecal, residuos flotando, un olor muy fuerte. Era una situación muy fea, de falta total de higiene para vivir”, afirmó.

A partir de esa constatación, la Edil elaboró un expediente que fue respaldado por otros integrantes de la Junta Departamental y elevado a las autoridades competentes.

“Como ediles no podemos ejecutar, pero sí comunicar y dar visibilidad. Por eso armamos el expediente y lo enviamos a las áreas correspondientes”, explicó.

El documento derivó en contactos con autoridades de vivienda, entre ellas el Director General de Vivienda de la Intendencia de Maldonado, Alejandro Lussich, quien concurrió a la Junta Departamental para analizar el caso.

Posteriormente, el planteo fue remitido al MVOT, desde donde se dispuso una evaluación en territorio.

“Se manejaron posibles soluciones como trasladar a las familias o mejorar las condiciones de las viviendas para que no sigan inundándose”, indicó Bovio, quien también mencionó que técnicos analizaron el nivel del terreno y las condiciones de drenaje en el barrio.

La Edil agregó que, durante el proceso, surgieron otras problemáticas sociales en la zona, aunque remarcó que la prioridad es atender la situación de las familias afectadas por las inundaciones.

A pesar de las gestiones realizadas y de la intervención de distintos niveles del Estado, los vecinos continúan esperando respuestas concretas.

La persistencia del problema, sumada a cada episodio de lluvias, profundiza el deterioro de la calidad de vida y expone a las familias a condiciones cada vez más críticas, en un contexto que exige soluciones urgentes y definitivas.