problema crítico
Verónica Robaina (PN): “La situación de calle se agravó por no sostener políticas que funcionaban”.
La Legisladora Departamental cuestionó la respuesta actual del Estado y advirtió que el aumento de personas en situación de calle evidencia una problemática social que, según afirmó, requiere medidas urgentes y coordinación institucional.
La Presidente del Legislativo Deliberativo Departamental de Maldonado, Verónica Robaina, alertó sobre el incremento de personas en situación de calle en el departamento y reclamó una intervención urgente y coordinada del Estado para enfrentar una problemática que, según afirmó, “tiene que preocuparnos a todos como sociedad”.
Robaina fue enfática al descartar que vivir en la calle sea una elección. “No es una opción vivir en la calle, sin lugar a dudas”, afirmó, y agregó que “siempre hemos dicho que no es un derecho vivir en la calle, el derecho es transitar y disfrutar los espacios públicos para todos”.
En esa línea, sostuvo que el fenómeno responde a causas estructurales complejas. “La persona no elige vivir en la calle, lo hace por distintas problemáticas, y hoy mucho tiene que ver con el consumo de drogas y la salud mental”, expresó.
Reconoció que esta realidad “no era algo natural o habitual en Maldonado” y que anteriormente se asociaba más a otras ciudades como Montevideo.
La Presidenta insistió en la necesidad de evitar la naturalización del problema: “Tenemos que comprometernos todos a no naturalizar esta situación que hoy se está viviendo en Maldonado, porque no está bien ni para quienes están en la calle ni para quienes circulan”.
Robaina planteó que la respuesta estatal debe ser integral y no limitada a soluciones parciales. “No es simplemente retirar a las personas de la calle y llevarlas a un refugio, como si fuera un depósito de seres humanos”, sostuvo.
La jerarca añadió que “tiene que haber una conjugación de instituciones como el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio del Interior, trabajando de forma coordinada”.
También advirtió sobre las consecuencias en la convivencia cotidiana. “Hoy hay personas que no pueden usar una garita o esperar un ómnibus con normalidad”, señaló.
Considerando preocupante la presencia de conductas inapropiadas en la vía pública: “Que alguien esté haciendo sus necesidades en plena calle no es bueno para nadie”.
En su análisis político, la jerarca cuestionó la discontinuidad de políticas anteriores. “Había planes que venían funcionando muy bien y sorprende que no se hayan aprovechado”, afirmó, y agregó que “cada gobierno debería tomar lo que viene y mejorarlo, no empezar de cero”.
A su entender, la falta de continuidad generó un deterioro acelerado: “Se dejó una brecha de un año en la que lo único que ocurrió fue que aumentaron exponencialmente las personas en situación de calle”.
Finalmente, remarcó la urgencia ante la llegada del invierno. “Esto se va a seguir agravando, vamos a tener problemas de salud y podemos llegar a lamentar vidas”, advirtió.