POSTURA
Senador Rodrigo Blás (Espectáculos Musicales): rechazó cupo obligatorio del 30% para mujeres y disidencias y cuestionó que apoyo estatal a la cultura quede condicionado a su cumplimiento.
El Legislador del Partido Nacional votó en contra de la iniciativa que obtuvo media sanción únicamente con los votos del Frente Amplio. Consultado por Cadena del Mar, defendió la igualdad y el combate a la discriminación, pero sostuvo que esos principios no deben traducirse en porcentajes impuestos por ley para conformar una propuesta artística.
El Senador de la República, Rodrigo Blás, fundamentó en Cadena del Mar su voto negativo al proyecto aprobado por la Cámara de Senadores, que establece una participación mínima del 30% de mujeres y disidencias en espectáculos musicales organizados por instituciones públicas o que reciban recursos, aportes, exoneraciones u otros beneficios económicos de origen estatal.
El dirigente del Herrerismo y líder de Unión y Cambio en Maldonado, aclaró que su oposición no se dirige contra los colectivos comprendidos, sino hacia el mecanismo elegido para procurar una mayor representación.
“Mi posición no es contra las mujeres ni contra las disidencias. Es contra la idea de que el Estado deba imponer por ley cómo se integra una propuesta artística”, afirmó.
Blás sostuvo que la igualdad implica impedir que una persona sea excluida por ser mujer, por su orientación sexual o por cualquier otra condición, pero diferenció esa garantía de la obligación de alcanzar porcentajes predeterminados.
“Una cosa es impedir la discriminación y otra muy distinta es obligar a alcanzar determinados porcentajes en una programación musical”, expresó.
El integrante de la Cámara Alta consideró además que una conformación numéricamente desigual no constituye, por sí misma, evidencia de discriminación.
“El arte es, antes que nada, una expresión de libertad. No debe discriminar, pero tampoco debe favorecer obligatoriamente a alguien por su sexo, género u orientación sexual. Una composición desigual no demuestra por sí sola que exista discriminación. Para hablar de discriminación tiene que existir alguien discriminado”, argumentó.
Apoyo estatal y libertad artística
Otro de sus principales reparos del Senador Blás, apunta a que determinadas modalidades de respaldo público queden sujetas al cumplimiento del porcentaje establecido.
“No se prohíbe actuar ni contratar a nadie, es cierto; pero se condiciona indirectamente la conformación de las grillas mediante requisitos y consecuencias para quienes no los cumplan”, señaló el nacionalista.
El proyecto prevé para los incumplimientos una multa equivalente al 6% de la recaudación bruta del evento y la imposibilidad de acceder a apoyos estatales durante un año.
Lo recaudado se destinará al fomento de los colectivos musicales comprendidos y la fiscalización corresponderá al Instituto Nacional de Música, dependiente del Ministerio de Educación y Cultura.
Blás también objetó que características personales ajenas a las cualidades musicales sean consideradas para determinar el cumplimiento de una cuota.
“¿Por qué una determinada orientación sexual convierte a un artista en alguien que sirve para cumplir una cuota y a otro artista, por ser heterosexual, no? ¿Qué tiene que ver eso con su música, con su talento o con la libertad del productor para elegir un espectáculo?”, interrogó.
“Estoy de acuerdo con abrir puertas”
El Senador nacionalista afirmó que las eventuales desigualdades pueden enfrentarse mediante otras políticas públicas, entre ellas formación, promoción, difusión, oportunidades, incentivos y respaldo a nuevos artistas.
“Estoy de acuerdo con abrir puertas. No con decidir por ley quién tiene que ocuparlas”, sintetizó ante Cadena del Mar.
Para Rodrigo Blás, el Estado debe garantizar oportunidades y combatir situaciones efectivas de discriminación sin determinar la integración de una expresión artística.
“La cultura es libertad, no puede admitir ninguna cuota; de lo contrario es propaganda y no cultura”, sostuvo.
El líder nacionalista ilustró su concepción de igualdad mediante una comparación con The Beatles.
“La igualdad que defiendo consiste en que ninguna mujer tenga prohibido formar sus propios Beatles, no en obligar a los Beatles a incorporar una mujer”, expresó.
El proyecto continuará en Diputados
La iniciativa obtuvo media sanción únicamente con los votos del Frente Amplio y continuará su trámite en la Cámara de Representantes, donde el oficialismo no dispone de mayoría propia.
El proyecto fue impulsado durante la anterior Legislatura por Sandra Lazo, entonces Senadora frenteamplista y actualmente Ministra de Defensa, junto con la entonces Legisladora nacionalista Gloria Rodríguez.
Originalmente contemplaba un porcentaje del 50%, posteriormente reducido al 30%.
La disposición alcanza a actividades musicales públicas o privadas, con o sin fines de lucro, que convoquen al menos a dos artistas solistas o agrupaciones y estén organizadas por instituciones públicas o reciban beneficios económicos estatales.
Entre sus fundamentos se plantea promover la igualdad de oportunidades y prevenir prácticas discriminatorias por género, identidad de género, orientación sexual, raza, etnia, discapacidad, edad, origen social u otras condiciones.
Blás contrapuso a ese mecanismo una concepción basada en la libertad cultural y en la intervención estatal exclusivamente para garantizar derechos y combatir exclusiones.
“La cultura debe ser libre en todas sus expresiones. El Estado debe garantizar esa libertad y combatir la discriminación, no contar hombres, mujeres o disidencias arriba de un escenario para decidir si una expresión artística merece o no su apoyo”, concluyó el Senador ante Cadena del Mar.