POLEMICA
Pablo Cicero (FA): “Maldonado prevé aumentar más de 50% sus radares y duplicar los ingresos por multas”.
El Edil del Frente Amplio cuestionó la previsión de recursos para incorporar 30 nuevos equipos de fiscalización de velocidad, que se sumarían a los aproximadamente 55 existentes. Durante el análisis de la Modificación Presupuestal, entrevistado por Cadena del Mar, puso el foco en la relación entre seguridad vial y recaudación y sostuvo que los ingresos por infracciones pasarían de $ 1.300 millones a $ 2.600 millones anuales.
La incorporación de nuevos radares abrió un frente de discusión durante las comparecencias que se desarrollan por la Modificación Presupuestal en la Junta Departamental de Maldonado.
En diálogo con Cadena del Mar, Pablo Cicero explicó que la bancada frenteamplista detectó una ficha de inversión del Departamento de Movilidad que contempla recursos para sumar 30 dispositivos de control de velocidad.
“Nos llamó la atención una ficha de inversión en la que están previstos recursos para 30 radares nuevos”, afirmó el Legislador Departamental.
Según explicó, la cantidad proyectada adquiere especial dimensión frente al despliegue actual: “Hoy hay aproximadamente 55 instalados en el departamento; sumar otros 30 significa incrementar en más de un 50% la cantidad de radares. Es una cifra importante”.
UBICACIONES AÚN SIN DEFINIR
Las interrogantes planteadas por el Frente Amplio alcanzaron también el destino de los equipos. El Curul sostuvo que durante la comparecencia del Departamento de Movilidad consultaron al Director Juan Pígola sobre los puntos seleccionados y los fundamentos técnicos considerados para ampliar la red.
De acuerdo con el Edil, todavía no existe una definición concreta sobre ese aspecto. “No tienen establecidos los lugares. Es una previsión que realizaron, pero no quedó claro si finalmente se utilizarán todos los equipos ni dónde serían instalados”, explicó.
Cicero consideró que conocer esos criterios resulta relevante para evaluar el impacto de la inversión. Aunque reconoció resultados favorables en determinados sitios donde ya funciona la fiscalización electrónica, diferenció esos efectos puntuales del comportamiento general de los indicadores.
“En los lugares donde se instalaron, los radares han sido positivos para disminuir la siniestralidad, pero son mejoras localizadas”, sostuvo. A renglón seguido, contrapuso: “En términos globales no hemos conseguido reducir sustancialmente ni los siniestros ni la cantidad de personas lesionadas”.
RECAUDACIÓN BAJO LA LUPA
El componente económico ocupó otro tramo central del planteo. Según las cifras expuestas por Cicero a partir del análisis presupuestal, los ingresos de la Intendencia de Maldonado vinculados con multas de tránsito pasarían de aproximadamente $ 1.300 millones anuales a una previsión cercana a los $ 2.600 millones.
“La recaudación por multas se duplicó. Pasó de $ 1.300 millones al año a $ 2.600 millones, que es lo previsto en esta Modificación Presupuestal por ese concepto”, aseguró.
Para el representante frenteamplista, la combinación entre una expansión superior al 50% en la cantidad de equipos y el crecimiento de los recursos provenientes de infracciones obliga a evaluar con mayor profundidad los objetivos de la política de fiscalización.
“Ahí aparece la discusión: si efectivamente los radares son una herramienta para bajar la siniestralidad o si terminan transformándose en un elemento meramente recaudatorio”, planteó.
OTRAS MEDIDAS PARA EL TRÁNSITO
Cicero insistió en que su cuestionamiento no supone desconocer la utilidad de los controles de velocidad en puntos específicos. Su planteo apunta, según explicó, a determinar si continuar ampliando la red constituye la respuesta más eficaz frente a un problema que considera todavía pendiente en Maldonado.
“Quizás tenemos que empezar a analizar otro tipo de medidas para modificar estas cifras, que realmente nos preocupan y nos ocupan”, afirmó.