Polémica
Marta Torres (PN): “Eliminar los monoambientes encarecerá el acceso a la vivienda”.
La representante del Partido Nacional (Unión y Cambio) cuestionó un proyecto del Senador Gustavo González y alertó sobre subas de hasta 25% en los alquileres y menor oferta habitacional.
La Edil del Partido Nacional, Marta Torres, planteó en la Sesión Ordinaria de la Junta Departamental de Maldonado su rechazo al proyecto de ley impulsado por el Senador del Frente Amplio, Gustavo González, que propone eliminar la construcción de viviendas tipo monoambiente en futuros desarrollos.
La legisladora sostuvo que la iniciativa podría generar efectos negativos inmediatos en el acceso a la vivienda y en la estructura de precios del mercado inmobiliario.
Durante su intervención, Torres dejó en claro que su postura no apunta a cuestionamientos técnicos, sino a la realidad cotidiana de quienes dependen del sistema de alquiler.
“No se trata de discutir desde lo técnico, sino desde la realidad de quienes acceden al alquiler como única alternativa habitacional”, afirmó.
“Los monoambientes han sido históricamente el primer paso para quienes buscan independizarse o comenzar a construir un proyecto de vida”, expresó, y agregó que “muchos jóvenes no podrían ingresar al mercado si desaparecen estas opciones más accesibles”.
La Edil profundizó en el impacto social de esta tipología habitacional, destacando su relevancia para distintos sectores. “Para los estudiantes, especialmente los que llegan desde el interior, este tipo de vivienda resulta clave para sostener su formación”, indicó.
Asimismo, subrayó que “también es una solución concreta para personas mayores que viven solas y necesitan reducir costos sin perder calidad de vida”.
En cuanto a las consecuencias económicas, Torres advirtió que la medida podría generar un efecto contrario al buscado.
“Restringir esta tipología no elimina la demanda, sino que la desplaza hacia alternativas más caras”, señaló, y añadió que “cuando se reduce la oferta en los segmentos más accesibles, el efecto inmediato es el aumento de precios”.
Apoyándose en datos del sector inmobiliario, sostuvo que “los operadores ya advierten que el impacto podría rondar el 25% en los alquileres”, especialmente en viviendas de un dormitorio, que pasarían a absorber la demanda actual de los monoambientes.
También alertó sobre un incremento en los gastos comunes de los complejos habitacionales, lo que repercutiría directamente en el costo final para los inquilinos.
Para Torres, el proyecto abre un debate de fondo sobre el equilibrio del mercado inmobiliario y el acceso a la vivienda.
“Este tipo de decisiones puede terminar afectando justamente a quienes más necesitan opciones habitacionales flexibles y económicas”, concluyó, marcando una postura crítica frente a una iniciativa que ya genera discusión en distintos ámbitos políticos y técnicos del país.