CRUELDAD

Santa Lucía (Canelones): mató a palazos al gato de su vecina y la Justicia le ordenó tratamiento psicológico.

Un hombre de 41 años fue condenado en la ciudad canaria tras haber ingresado a la vivienda de su vecina, sustraer a su mascota y quitarle la vida a golpes en un complejo habitacional. La resolución judicial determinó una pena de libertad a prueba que incluye arresto domiciliario, tareas comunitarias y la obligación de iniciar asistencia profesional por su consumo problemático de alcohol.

Un hecho de extrema violencia conmocionó a los habitantes de un complejo de viviendas en la ciudad de Santa Lucía (Canelones), luego de que un sujeto robara el felino del domicilio de una residente para posteriormente provocarle la muerte con un garrote dentro de su propia casa.

El cruento episodio destapó un trasfondo de constante amedrentamiento en el vecindario, donde varios habitantes manifestaron haber recibido amenazas previas referidas a sus mascotas, además de señalar la preocupante desaparición de otros animales en el lugar.

Ante la falta de tipificación del maltrato animal como delito en el Código Penal uruguayo —el cual solo prevé sanciones administrativas—, las autoridades de la Fiscalía General de la Nación impulsaron una imputación combinada por hurto especialmente agravado, daño y violencia privada.

La investigación judicial fundamentó que la agresión con saña e intencionalidad contra la mascota configuró una modalidad de coerción e intimidación indirecta dirigida hacia la propietaria del animal y el resto de los convivientes del predio habitacional.

Finalmente, el Juzgado Letrado en lo Penal de Canelones de 4° Turno homologó un proceso abreviado y dictó la condena del imputado a 14 meses de prisión en régimen de libertad a prueba, junto al pago de una multa económica.

El dictamen judicial estableció que el agresor cumpla tres meses de arresto domiciliario total, orientación a cargo de la Dirección Nacional de Medidas Alternativas, labor comunitaria, firma semanal en la seccional policial y el inicio obligatorio de un tratamiento psicológico.