ACTUALIZACIÓN
Operación ROUT 12: incautan un arsenal de 26 armas y más de 400 municiones a banda investigada por hurtos rurales.
El procedimiento se realizó durante un allanamiento en la ciudad de Minas y permitió además decomisar dos vehículos presuntamente utilizados por la organización. Varias de las armas habían sido denunciadas como robadas en Lavalleja y Montevideo, mientras que otras serán sometidas a pericias para determinar su procedencia, informó nuestro compañero Marcelo Umpierrez.
La organización vinculada a una serie de hurtos en establecimientos rurales y viviendas de descanso de Maldonado volvió a quedar bajo la lupa tras un procedimiento realizado en la ciudad de Minas, donde la Policía ubicó 26 armas de fuego, más de 400 municiones y dos vehículos que, según la investigación, integraban la logística del grupo.
El operativo fue ejecutado por el Departamento de Investigaciones de la Zona Operacional 3, con apoyo de la Guardia Republicana y del Grupo de Respuesta Táctica, en coordinación con la Fiscalía Letrada Departamental de Maldonado de 5° Turno, a cargo del Dr. Jorge Vaz González, junto a las Dras. Ana Laura Barrios y Carina Fernández.
Durante la conferencia de prensa cubierta por nuestro compañero Marcelo Umpierrez, el Jefe de Policía de Maldonado, Víctor Trezza, explicó que el procedimiento permitió dar “un nuevo avance” en la Operación ROUT 12 y confirmó que el armamento estaba compuesto por “16 armas cortas y 10 armas largas de alto poder de fuego”, además de “más de 400 proyectiles de distintos calibres”.
El primer relevamiento estableció que cuatro armas habían sido hurtadas en Lavalleja, algunas desde 2022, y que una pistola figuraba como robada en Montevideo. Sobre el resto, Trezza indicó que aún se trabaja para determinar su origen, ya que varias piezas presentan la numeración limada y deberán ser analizadas por el Servicio de Material y Armamento y por la Dirección Nacional de Policía Científica.
Entre lo incautado, el Jefe de Zona Operacional III, Comisario Mayor Miguel Ángel Martin, dijo que había escopetas calibre 12 y 16, revólveres calibre 38 y 357, armas calibre 22 y un rifle calibre 30 equipado con mira térmica, que permite operar de noche con mayor capacidad de visualización. Según se informó, la mayoría se encontraba en condiciones de funcionamiento.
La investigación ya había derivado en la imputación de uno de los integrantes de la organización por cinco delitos de hurto especialmente agravados por penetración domiciliaria. La Justicia le impuso 120 días de prisión domiciliaria total con monitoreo electrónico mediante tobillera.
Trezza señaló que la causa continúa abierta y que, a partir de la difusión de los objetos recuperados, nuevas víctimas reconocieron parte de sus pertenencias. “Seguimos trabajando”, sostuvo, al remarcar que el volumen de efectos incautados “es importante, pero mínimo frente al daño que provocaron en la zona rural del departamento”.
El Jefe de Policía atribuyó el resultado a un trabajo sostenido de seguimiento, videovigilancia y controles aleatorios, que permitió identificar a los sospechosos, reconstruir movimientos y concretar los allanamientos.
También explicó que la movilidad de estos grupos dificulta la trazabilidad de los bienes robados, porque muchas veces son reducidos o comercializados en otros puntos del país.
En ese marco, fueron decomisados una camioneta Nissan y un automóvil Peugeot que, según la Policía, pertenecían a la organización y quedaron a disposición de Fiscalía y del Juzgado competente.
Para Trezza, retirar armas de estas características de circulación tiene un impacto directo en la seguridad pública. “Un arma menos en manos de organizaciones criminales son menos víctimas”, afirmó, y agregó que quitar esa logística permite disminuir “el poder de fuego y de amedrentamiento” frente a la Policía y la población civil.
La Operación ROUT 12 continuará con nuevas actuaciones dispuestas por Fiscalía, mientras los investigadores procuran establecer la procedencia completa del arsenal, identificar otros posibles integrantes y determinar si la estructura mantenía vínculos con actividades de microtráfico o narcotráfico.