Mayo amarillo
Belso Rodríguez: “Cuando usamos el celular al conducir perdemos percepción, capacidad de reacción y concentración”.
El referente de Policía Caminera explicó cómo las distracciones afectan el desempeño al volante y aumentan significativamente el riesgo de protagonizar un accidente.
La seguridad vial continúa siendo uno de los principales desafíos a nivel nacional. En diálogo con Cadena del Mar, el Vocero de Policía Caminera, Belso Rodríguez, se refirió a las acciones impulsadas en el marco de la campaña Mayo Amarillo, la evolución de la siniestralidad en las rutas y el impacto que tienen las distracciones al volante.
Rodríguez explicó que este año la institución decidió encarar la campaña con una perspectiva diferente, apostando a generar un mayor impacto emocional en la población mediante historias reales.
“Trabajamos fuertemente a nivel de redes sociales con videos de concientización”, señaló. En ese sentido, destacó el respaldo recibido por parte de la Red Nacional de Víctimas de Siniestros.
“Contamos con el apoyo de víctimas y de verdaderos sobrevivientes, y eso fue muy importante para nosotros porque permitió trasladar experiencias que son muy duras, pero necesarias de escuchar”.
Según indicó, el propósito es que esos testimonios ayuden a comprender la dimensión real de las consecuencias de un accidente de tránsito. “Buscamos sensibilizar. No quedarnos solamente en un consejo de tránsito, sino reflejar lo que realmente significa verse involucrado en un siniestro”, expresó.
El Vocero agregó que los materiales audiovisuales difundidos a través de redes sociales han alcanzado una amplia repercusión y continuarán siendo una herramienta clave para acercar el mensaje preventivo a distintos sectores de la sociedad.
Consultado sobre la situación actual en las rutas, Rodríguez manifestó que los registros de siniestralidad son similares a los observados durante la edición anterior de Mayo Amarillo. Sin embargo, advirtió que la problemática sigue generando preocupación.
“Los números son comparables a los del año pasado, pero venimos de una tendencia en ascenso entre 2024 y 2025 y eso es algo que preocupa a todas las autoridades”, afirmó.
Asimismo, remarcó que la problemática trasciende las diferentes jurisdicciones. “Un siniestro no conoce límites operacionales. No importa si ocurre en una ciudad, en una zona suburbana o en una ruta nacional; la preocupación es exactamente la misma”.
Rodríguez consideró que la cantidad de víctimas registradas en Uruguay resulta alarmante en relación con la población del país. “Somos pocos habitantes para tener la cantidad de siniestros y de personas fallecidas que tenemos. Por eso debemos seguir trabajando para que cada usuario tome verdadera conciencia de la responsabilidad que implica circular”.
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo vinculado a las distracciones durante la conducción. Para el representante de Policía Caminera, la conducta humana sigue siendo el principal factor de riesgo.
“El factor humano está presente en el 97% de los hechos de siniestralidad”, afirmó.
Y añadió: “Todos somos usuarios de la vía de circulación, ya sea como conductores, peatones o pasajeros. Nuestras decisiones pueden terminar desencadenando situaciones que nadie desea”.
Respecto a las conductas más frecuentes, mencionó el uso del teléfono celular, el consumo de mate mientras se conduce y otras acciones que reducen la atención sobre el tránsito.
En materia de conducción preventiva, recordó que un vehículo que circula a 120 kilómetros por hora recorre aproximadamente 33 metros por segundo. “Distraerse durante dos o tres segundos equivale prácticamente a conducir a ciegas durante más de 100 metros”, advirtió.
Para Rodríguez, el teléfono celular representa actualmente uno de los mayores desafíos en materia de seguridad vial. “Muchas veces no se dimensiona la importancia de esa distracción. Aunque la llamada parezca breve, nuestra atención pasa a concentrarse en otra cosa y deja de estar enfocada en la conducción”.
Además, explicó que esa situación provoca una reducción de las capacidades necesarias para reaccionar ante imprevistos. “Perdemos percepción, capacidad de reacción y concentración. Incluso tendemos a modificar nuestra velocidad sin advertirlo, aumentando los riesgos durante el desplazamiento”.
Finalmente, sostuvo que erradicar completamente los errores es imposible, pero insistió en que la clave está en reducir las imprudencias. “Somos humanos y cometemos errores, pero justamente lo que debemos hacer entre todos es minimizar esas conductas para evitar consecuencias que muchas veces son irreversibles”.