INADAPTADOS
Nacional y Tigre (incidentes): hincha argentino recibió dos disparos al proteger a su hija.
El hombre, de 57 años, fue alcanzado por proyectiles cuando los ómnibus visitantes regresaban hacia Colonia tras el partido disputado en el Gran Parque Central. Antes de volver a Argentina, reconstruyó los dramáticos instantes que le tocó vivir, entrevistado por los colegas periodistas de Canal 12.
La violencia volvió a opacar una jornada de fútbol internacional en Montevideo.
Tras la victoria de Tigre por 3-0 sobre Nacional, en el encuentro de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana, una caravana integrada por unos 15 ómnibus que trasladaban a aproximadamente 2.200 simpatizantes argentinos fue atacada a balazos en las inmediaciones de la ruta 1 y la avenida Cibils; tal cual lo informó oportunamente Cadena del Mar (106.5 F.M.).
Como consecuencia de la agresión, Juan, un hincha de Tigre de 57 años, resultó herido mientras intentaba resguardar a su hija del ataque.
Horas más tarde, antes de embarcar rumbo a Argentina desde el puerto de Montevideo, definió lo ocurrido a los colegas periodistas de Telemundo como "una desgracia con suerte".
"Gracias a Dios estoy bien. El club me ayudó, me puso un abogado y me fueron a buscar al hospital. Fue una desgracia con suerte, fueron heridas en los brazos y no me pasó más nada", expresó en sus declaraciones.
El hombre recordó que el episodio ocurrió aproximadamente media hora después de abandonar el estadio: "Habían apagado las luces del ómnibus para que la gente descansara. Miré por la ventana, vi un fogonazo y enseguida me di cuenta de que eran disparos. Le dije a mi hija que se tirara al piso, me lancé sobre ella para cubrirla y, cuando levanté la mano, una bala me impactó en el brazo derecho y otra me destrozó el dedo gordo de la mano izquierda. Perdía mucha sangre. Como la ambulancia no llegaba, me subieron a un patrullero y me trasladaron a la clínica", relató.
Posteriormente fue asistido en el Hospital del Cerro, donde, según señaló, recibió una rápida atención médica.
"La doctora me dijo que estaba todo bien y, por suerte, la bala había salido", comentó.
Consultado sobre los autores del ataque, indicó que habrían sido "cuatro o cinco" personas.
"Uno tenía el pelo rubio o platinado. No sé si estaban caminando o en motos; algunos muchachos del ómnibus dijeron que podían haberse desplazado en motocicletas y que escaparon inmediatamente después de efectuar los disparos", manifestó.
Aunque las heridas no comprometieron su vida, el episodio volvió a poner en evidencia la gravedad de los hechos de violencia registrados tras el encuentro.
Antes de emprender el regreso a su país, Juan expresó su alivio por haber protegido a su hija y concluyó: "Gracias a Dios está todo bien y lo importante es que ganamos 3 a 0".