ETERNO
Lucila Rada recordó a su padre: “El amor que transmitía era enorme”.
La cantante y compositora habló sobre "el Negro", fallecido el pasado miércoles a los 83 años. Agradeció las muestras de cariño recibidas y explicó por qué durante su internación la familia decidió mantener en reserva la evolución de su estado de salud.
La muerte de Ruben Rada permitió conocer también una dimensión íntima de quien marcó generaciones dentro y fuera de los escenarios.
Su hija Lucila habló en rueda de prensa a colegas periodistas capitalinos sobre los últimos días del músico y compartió algunas de las enseñanzas que conserva de quien definió como “el mejor” padre.
“Soy una hija muy triste porque perdió a su papá”, expresó.
Frente al acompañamiento recibido, dimensionó el vínculo que Rada construyó con el público: “Tenemos un sentido de familiaridad enorme, siento que tenemos una familia mucho más grande ahora, que es todo el país”.
Durante el mes en que permaneció internado por una neumonía bilateral, su entorno evitó comunicar públicamente cada cambio en la condición del artista.
Lucila aclaró que aquel silencio no respondió a falta de consideración, sino al deseo de no exponer a todos a un constante “hoy está bien, hoy está mal”.
Sobre la resistencia que mostró durante ese período fue contundente: “Luchó como un gladiador durante 30 días porque es el tipo al que más le gustaba vivir en el mundo”.
La artista reconoció haber atravesado diferentes emociones a lo largo de la jornada, aunque encontró en “gracias” la palabra capaz de resumir lo vivido.
También contó que pudo despedirse y agradecerle directamente “este regalo enorme de haber sido mi papá”.
Al evocarlo fuera de los escenarios, destacó su carácter divertido y generoso, además de la libertad que brindaba a sus hijos.
Esa manera de vincularse, explicó, también estuvo presente como abuelo: cercano y afectuoso, pero respetuoso de los espacios personales.
Lucila recordó asimismo que agradeció a su madre por haber elegido a Rada como padre de sus hijos y resaltó, entre las cualidades que procura conservar, su humildad y capacidad de lucha.
Una de esas enseñanzas quedó sintetizada en la frase que el músico acostumbraba a repetir cuando alguien atravesaba una dificultad: “Mi pobreza no es total, falto yo”.
Imágenes: Info Capital + Ediciones Cadena del Mar.